Esta semana será decisiva para las Directrices de Ordenación del Territorio Cantábricas que pretende imponer la Junta de Castilla y León. El proceso podría haber pasado desapercibido por la escasa población afectada, pero se trata de un debate de calado que hay que airear porque sentaría precedentes cuestionables.
En primer lugar se establece un área funcional con una superficie de casi 4.900 kms. cuadrados. En esta autonomía Segovia no llega a los 7.000 kms. Afuera, Cantabria no alcanza los 5.400 ni Pontevedra los 4.500. En conclusión, la Junta define un territorio que es como una provincia, injustificable para los objetivos de ordenación del territorio. Nada hay en el documento que permita entender tal decisión.
Respecto a la estructura de ese espacio, es una banda alargada de 162 kms en dirección este-oeste cuya característica más acusada es la orografía montañosa y la compartimentación perpendicular a su eje mayor –debido a los ríos y montañas– en León. Eso dificulta cualquier comunicación interior, de ahí que sus metas sean absurdas, como que Villamanín o Boñar mantengan más relaciones con Aguilar de Campoo y Guardo que con León ciudad, mucho más potente y atractiva, aunque se encuentre en otro área funcional.
Además estas DOT colisionan con los intereses de la Diputación de León, de sus ayuntamientos y de la capital legionense. La Junta pretende sustraer un territorio enorme de su actual estatus para gestionarlo como una pseudoprovincia bajo su férula. ¿Con quién se ha consultado para una propuesta de tal alcance? ¿No se trata de sentar precedente aprovechando una zona de escasa población y respuesta social para luego trasladarlo?
Por último el lamentable documento proyecta corredores de desarrollo turístico. Sólo hay uno que no esté sustentado actualmente por una carretera: un pasillo en Palencia que va, contiguo a las zonas oseras –según diagnostica el propio estudio– hasta el límite con León. ¿Tendrá eso que ver con una estación de esquí y, aprovechando, se van trazando otros objetivos?
En resumen, las DOT Cantábricas sustentan un planteamiento erróneo desde sus fundamentos y han de ser retiradas.