La principal reivindicación de los 8 presidentes reunidos ayer en León (faltó el de Palencia) fue el aumento de la aportación estatal al presupuesto
Fotografía de familia del Consejo Regional de Diputaciones. ICAL
David Rubio / Laura Rey / León
“Con la de hoy se va a constituir una reunión permanente de todas las diputaciones de la comunidad autónoma de Castilla y León, y nuestro objetivo no es otro que compartir temas que a todos nos preocupan, que a fin de cuentan suelen ser prácticamente los mismo salvo en casos muy concretos, temas que nos preocupan a todos pues para eso estamos en un mundo globalizado”. Con estas palabras resumió ayer la presidenta de la Diputación Provincial de León, Isabel Carrasco, el motivo del encuentro en el palacio de los Guzmanes, al que asistieron los presidentes o representantes de todas las diputaciones de Castilla y León, a excepción de Palencia, cuyo presidente, Enrique Martín, tuvo que suspender el viaje por motivos familiares.
Además de Isabel Carrasco, que obviamente actuó como anfitriona en el acto de ayer, el portavoz de los ocho representantes de otras tantas diputaciones fue el presidente zamorano, Fernando Martínez Maíllo, quien hizo también una declaración de intenciones del Consejo que ayer nació en León: “Pretendemos desarrollar proyectos de coordinación entre determinadas provincias limítrofes, como es el caso, por ejemplo, de León y Zamora, donde en ocasiones se producen determinadas situaciones en las que es más fácil acudir desde una u otra capital porque es más cercana a pesar de que el incidente se haya producido en otra provincia”.
Todos los presidentes de diputaciones de la Comunidad pertenecen al Partido Popular y repasaron algunas de sus principales reclamaciones al Gobierno de Rodríguez Zapatero, reclamaciones entre las que destaca el tema de la financiación local: “Hemos tenido 5 reuniones con Hacienda y no ha habido ningún tipo de avance ni esperanza de que, como se había prometido, la financiación local se haga de forma paralela a la autonómica”, aseguró Martínez Maíllo, portavoz de todos los presidente en el encuentro de ayer y también representante de las diputaciones en la Federación Española de Municipios y Provincias.
“La financiación local lleva esperando 30 años, pero ahora mismo estamos en un momento clave ya que se reduce de un 15 hasta un 30% en según qué casos, con lo cual muchas de las diputaciones se encuentran en una situación verdaderamente angustiosa económicamente”, insistió el presidente de la institución provincial zamorana, para quien “excluir al PP de las negociaciones de la financiación local parece una coartada para esconder que no se quiere aprobar”.
Martínez Maíllo fue más allá en sus reivindicaciones hacia el gobierno de Zapatero y aseguró que “llueve sobre mojado porque ya en el Plan E que se aprobado para hacer obras sólo se tenía en cuenta a los ayuntamientos, cosa que está muy bien pero no se debería excluir a las diputaciones. Ahora parece que se va aprobar un nuevo plan de 5.000 millones de euros y parece que de nuevo se nos va a excluir del reparto, con lo cual no sé qué vamos a hacer para salir de la situación económica que atravesamos, porque, por otra parte, no hay acto cultural y social que se celebre en nuestras provincias en el que no colaboren las diputaciones”, aseguró durante su intervención Martínez Maíllo.