La empresa ha sancionado a todos los delegados por la reciente huelga
Alberto González Llamas, (I), Gonzalo Díez Piñeles (C) y Eusebio González, ayer en Ponferrada. DANIEL
F. Labarga / Ponferrada
La Federación de Industria de CCOO denuncia “las represalias” que están sufriendo los delegados y los trabajadores afiliados a este sindicato por parte de la dirección de la factoría de palas eólicas que la multinacional danesa LM Glasfiber tiene en Ponferrada.
El secretario general de Castilla y León de la Federación de Industria de CCOO, Gonzalo Díez Piñeles, que compareció ayer en rueda de prensa en Ponferrada, acompañado del secretario provincial de esta federación, Alberto González Llamas, y del presidente del comité de empresa de LM en Ponferrada, Eusebio González, denunció que la dirección ha expedientado a los 12 miembros de CCOO en el comité de empresa y a 45 trabajadores afiliados a este sindicato, y les ha impuesto sanciones muy graves que van de 21 a 60 días de empleo y sueldo.
El motivo de esta “persecución laboral” es la huelga convocada por CCOO el pasado 7 de mayo y que “es ilegal”, según la dirección de la factoría de Ponferrada, que encabeza Florentino Riesgo.
Sin embargo, más que la legalidad o ilegalidad de la huelga, que están por demostrar en los tribunales y que se sustanciará en juicio ante el Juzgado número 1de lo Social de Ponferrada el próximo día 23 de julio, lo que subyace, según el sindicato es un intento de “intimidar a los trabajadores” de cara a las próximas elecciones sindicales, pues “a la dirección de LM en Ponferrada no le interesa que las gane de nuevo CCOO y quiere forzar un cambio en el comité de empresa”.
Según Díez Piñeles, la empresa “ha iniciado una escalada de acoso y amenazas al comité y a los trabajadores” y “ha elevado el tono” llamando a los trabajadores y conminándoles a que declaren por escrito que fueron coaccionados a la huelga.
Estas prácticas suponen, según el sindicato, una “conculcación insoportable” de los derechos fundamentales de los trabajadores y “a esta multinacional danesa no se le ocurriría hacer esto en sus fábricas de Dinamarca”.
El resultado que persigue la empresa es, para los responsables de CCOO crear “un clima de miedo”, no sólo preelectoral, sino de cara a las drásticas medidas de regulación de empleo que la empresa ha adoptado y que va a ampliar en breve. En ese sentido recuerdan que existe un expediente de regulación de empleo que ya se ha empezado a aplicar y que afecta a 433 de los 803 trabajadores que figuran en el último censo de la plantilla. Asimismo CCOO apuesta por retomar el diálogo y la negociación ante una dirección molesta porque gracias a este sindicato se consiguió reducir a 55 despidos los 155 que LM pretendía reducir.