El Gobierno de Mohamed VI se niega a firmar el acuerdo con España
En la imagen, papeletas ubicadas en una cabina electoral durante los últimos comicios municipales. MAURICIO PEÑA
Alicia Torres / León
Los cerca de 2.500 marroquíes que residen en la provincia no podrán votar finalmente en las próximas elecciones municipales del año 2011.
Esta colonia de inmigrantes, una de las mayores de extranjeros no comunitarios de León, no podrá engrosar el censo electoral tras la negativa del Gobierno de Mohamed VI a firmar la invitación del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero.
Marruecos no ha respondido a la propuesta de la Administración de Zapatero para que modifique las leyes que impiden a los españoles votar en el país magrebí.
En consecuencia, los marroquíes que vivan en España tampoco podrán participar en los comicios municipales puesto que sólo se permite el sufragio a los extranjeros de aquellos países que otorgan el mismo derecho a los españoles, tal y como queda recogido en la Constitución española.
Desde el Ministerio de Asuntos Exteriores explican que Marruecos aceptó el año pasado “estudiar” cambios en su legislación pero no llegó a hablar de un “compromiso formal”.
Así, según los datos más recientes del Instituto Nacional de Estadística (INE), los casi 2.500 marroquíes que residen en León no podrán sumarse a los otros 2.500 colombianos y peruanos que desde principios de año engrosan el censo electoral en la provincia gracias al convenio que, esta vez sí, adoptó el Consejo de Ministros con Colombia y Perú sobre la participación respectiva en los comicios locales.
Conversaciones
En este sentido, también hay que recordar que se están manteniendo contactos con una lista de 15 estados y ya se han cerrado acuerdos con Argentina, Trinidad y Tobago e Islandia.
Aunque en menor medida que en los casos de Colombia y Perú, el INE establece que en la provincia residen más de 500 argentinos que también decidirán a los próximos responsables municipales leoneses. Curiosamente, no hay constancia de nadie procedente de Trinidad y Tobago y sólo existe un islandés que vive en León y que también podrá ejercer el derecho al voto; un hombre de entre 30 y 34 años de edad.
Los otros contactos que la Administración central está manteniendo con Estados no comunitarios –en régimen de reciprocidad y que ya reconocen el derecho de voto a los ciudadanos españoles– son Bolivia, Chile, Ecuador, Paraguay, Uruguay, Venezuela, Burkina Faso, Cabo Verde, República de Corea y Nueva Zelanda.
Por su parte, el Gobierno español exigirá a los inmigrantes un mínimo de cinco años de residencia legal y la inscripción en el censo electoral correspondiente.
De este modo, el PSOE cumple con una promesa aprobada en el último congreso del partido acerca de que los inmigrantes podrían votar en los próximos comicios municipales del año 2011.
Cabe la posibilidad de que este año el ejecutivo alauita adopte la dinámica de cambio y fomente la mejora que supondría para sus ciudadanos residentes en el extranjero el poder votar en sus países de residencia y dejar patente su voz. Además, este derecho no erradicaría su nacionalidad marroquí, sino que le otorgaría un derecho ciudadano que además fomentaría una mejor integración en la sociedad en la que reside.
Sin embargo, los mecanismos legislativos, y sobre todo, referentes a modificar constituciones, suelen ser muy lentos en el país vecino y aunque se efectuarán la participación de los marroquíes se postergaría ya a citas electorales a partir de 2012
En la provincia leonesa la comunidad marroquí residente supone una de las más importantes del colectivo inmigrante, concentrándose en León y su alfoz, donde reside más del 70% de los marroquíes.