Reclamaciones ciudadanas por el mal funcionamiento de los servicios
Las caídas por el mal estado de las aceras son motivo habitual de reclamación. CÉSAR SÁNCHEZ
L.C. / León
Uno de cada tres dictámenes emitidos por el Consejo Consultivo de Castilla y León deriva de reclamaciones de ciudadanos ante sus ayuntamientos debido al funcionamiento normal o anormal de los servicios públicos.
En lo que va de año, la institución consultiva de la Junta y de la administración de la comunidad ha aprobado ya 642 dictámenes derivados de expedientes de responsabilidad patrimonial y 220 de ellos se iniciaron por otras tantas reclamaciones de ciudadanos que se han visto afectados por los servicios de sus respectivos Ayuntamientos.
El Consejo Consultivo dictamina estos expedientes con carácter preceptivo aunque no vinculante antes de que resuelvan los alcaldes. Por medio de los dictámenes, conforme a la jurisprudencia del Tribunal Supremo y la reiterada doctrina del Consejo de Estado, así como la del propio Consejo Consultivo, se informa conforme a la legalidad y al ordenamiento jurídico si procede o no estimar las reclamaciones y si, por tanto, se avalan o no las indemnizaciones solicitadas en cada uno de los casos por los reclamantes.
El artículo 106.2 de la Constitución establece que “los particulares, en los términos establecidos por la ley, tendrán derecho a ser indemnizados por toda lesión que sufran en cualquiera de sus bienes y derechos, salvo en los casos de fuerza mayor, siempre que la lesión sea consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos”.
Las caídas por el mal estado de las aceras y las calzadas, los daños por fugas y filtraciones de las redes de abastecimiento o saneamiento de agua, los daños por el mal estado de los parques infantiles o de las piscinas municipales, los perjuicios por la denegación de una licencia municipal, los daños provocados por la grúa municipal a un vehículo o por el servicio de Bomberos durante la extinción de un incendio, los perjuicios ocasionados por unas obras municipales en negocios o viviendas particulares y los daños causados durante un encierro o durante una quema de fuegos artificiales son ejemplos de los expedientes dictaminados por la institución.
Según la estadística del Consejo Consultivo castellano y leonés, las reclamaciones por caídas a causa del mal estado del mobiliario urbano (aceras en su gran mayoría, pero también daños por bolardos y contenedores) y también las caídas en calzadas defectuosas suman ya este año 138 dictámenes, a los que se añaden otros 80 informes más derivados de reclamaciones por daños y perjuicios a causa del supuesto deficiente funcionamiento de diversos tipos de servicios municipales: desagües, saneamiento, filtraciones, servicios municipales deficientes...
Además, la estadística de dictámenes por reclamaciones de responsabilidad patrimonial ante la Administración de la Comunidad la completan, cuando se ha cumplido la mitad del ejercicio, los casi 140 informes del ámbito sanitario, los 123 por los daños de la fauna salvaje, los 59 informes por accidentes ocasionados por la irrupción de animales en las carreteras o los 36 del ámbito escolar.