En los últimos meses estamos asistiendo a una polémica sin muchos visos de solución sobre la financiación autonómica. Y digo sin visos de solución cuando, más bien, en lo que seguro acabará es en una financiación que no satisfaga más que a alguna de las comunidades autónomas, mientras otras se verán seriamente perjudicadas.
Y claro, cuando unas comunidades se enfrentan en sus intereses a otras, ya sabemos lo que ocurre: Que las llamadas nacionalidades históricas, y especialmente Cataluña, suelen acabar imponiendo al Gobierno central sus puntos de vista frente al resto de comunidades que no tienen esa capacidad de influencia. Y si hablamos de comunidades débiles, desgraciadamente, tenemos en esta de C. y León uno de los mejores ejemplos.
Y si para más inri, nos han metido con calzador en una comunidad de tercera y, encima, dentro de la comunidad el Reino de León (lo que Zapatero y Herrera gustan llamar “oeste de la comunidad”) es el gran discriminado históricamente en el aspecto económico pues a uno le entran ganas de echarse a temblar ante lo que venga.
Y para muestra un botón de lo que ha supuesto para el Reino de León pertenecer a esta maldita comunidad: durante muchos años C. y León ha estado recibiendo fondos de la Unión Europea por la grave situación económica de nuestras tres provincias, que deberían haber sido invertidos en las provincias leonesas. Pues bien, la realidad es que ese dinero ha acabado invertido en Castilla, lo que ha llevado a que, con el paso del tiempo, la renta de esas provincias ha mejorado tanto que ha hecho que la media de la comunidad haya subido provocando que C. y León haya dejado de ser una comunidad receptora de este tipo de ayudas.
Pero es que las provincias leonesas siguen estando por debajo de la media europea, con lo que deberíamos seguir percibiendo esos fondos. Por tanto, si León, nuestro Reino, fuese una comunidad autónoma, seguiríamos siendo una Región Objetivo 1 y tendríamos asegurada durante varios años una lluvia de millones de euros que, entonces sí, sería invertida donde debería haberlo sido siempre: en estas tres provincias olvidadas a la hora de hacer el mapa autonómico, olvidadas por el Gobierno autonómico y olvidadas por el Gobierno central.
Así que ya saben: enhorabuena, leoneses, que al parecer nos hemos hecho ricos … por proximidad.
Javier Chamorro es vicealcalde del Ayuntamiento de León