El entrenador confirma al presidente de la Cultural que no renovará
Álvaro Cervera no se sentará esta próxima temporada en el banquillo del Reino de León. M. MARCOS
César F. Buitrón / León
Y este cuento se acabó. Álvaro Cervera, el entrenador que después de un lustro de penurias llevó de nuevo a la Cultural a la fase de ascenso y devolvió la ilusión a la afición culturalista, no se sentará esta próxima temporada en el banquillo culturalista. En la noche del domingo, Cervera hablaba por teléfono con el presidente de la Cultural, Domingo Cueto. Las negociaciones habían entrado en vía muerta y ante esa situación, el técnico anunciaba a la Cultural que no seguirá al frente del equipo. Los incuplimientos de promesas que se le hicieron y las zancadillas que desde el club se le han puesto en las últimas semanas han acabado por agotar la paciencia de Cervera.
A menos de diez días del comienzo de la pretemporada, la Cultural no tiene entrenador ni jugadores. Una situación caótica que aún podría empeorarse en próximos días ya que la falta de garantías para cubrir el presupuesto presentado al administrador concursal tiene parado cualquier movimiento en el mercado. Quedan un par de semanas para reconducir la situación o el club, de por sí con el futuro en entredicho, podría estar contra las cuerdas. A Mezquita le toca ahora demostrar que puede encontrar un entrenador, que eso es lo que sobra ahora mismo en el mercado, y que sin el paraguas protector de Álvaro Cervera es capaz de encontrar en el mercado algo más que los retales que se trajo en las temporadas anteriores. Ayer se cerraba la primera renovación, al del portero leonés Diego Calzado. Quedan otros 15 fichajes más
Cervera anunciaba ayer su decisión con la tristeza de quien no quería irse y también de quien sabe que tendrá que soportar en los próximos días los ataques de los ‘estómagos agradecidos’ que siguen al líder tratando de crear una opinión entre una afición culturalista que a estas alturas de la película, y salvo otros pocos que deben favores a los dirigentes del club, sabe de qué pie cojea cada uno.
Cervera quería dejar claro que había puesto todo de su parte para seguir en el banquillo. “He estado de vacaciones y he dado un tiempo prudencial a la Cultural. Hemos hablado en este tiempo y cuando hablé el domingo me dio la impresión de que ya no se podía avanzar más en nuestras negociaciones y a partir de ahí he decidido que yo no siga siendo el entrenador de la Cultural”, apunta el técnico que deja claro que ahora mismo no tiene nada. “La situación es complicada para mí. Estamos a una semana de empezar la pretemporada y hay pocos equipos sin entrenador. Si encuentro equipo, entrenaré; pero si no me quedaré en casa. Lo que he esperado a la Cultural está ahí y por eso me quedo ahora sin equipo. Mi buena fe y mis ganas de quedar en León se ven por ese tiempo que hemos estado hablando”.
Para Cervera lo importante es tener la conciencia tranquila y él la tiene. “Si alguien en la Cultural quiere echarme la culpa de esta ruptura sabe que no es verdad. No quiero entrar en ninguna polémica. Yo no he incumplido nada. La Ley Concursal tiene cosas buenas y otras malas por lo que te obligan. Yo no he incumplido nada. Renuncié al segundo año porque la ley me obligaba a ello. Además, si hubiera querido irme lo habría ido hace un mes y no a una semana de que los equipos empiecen a trabajar”.
Lo que deja claro Cervera es su cariño por la Cultural. “El club es de esa gente que anima cada domingo. Yo no voy a tener ni una palabra que no sea de agradecimiento para esas personas que son los dueños de verdad del club. Me iré con un gran recuerdo de León y esa gente sabe lo que yo he hecho por seguir en este equipo. Quería quedarme porque en ningún sitio me han tratado en toda mi carrera tan bien como en León. Pensaba que se podían hacer las cosas bien y por eso quería seguir. No podrá ser, pero yo creía que este equipo, que ahora no atraviesa su mejor momento, volverá a ir para arriba”, remata el ex entrenador culturalista.