La ronda leonesa recupera la dureza perdida en las última ediciones
Wout Poels recibe el premio como ganador de 2008. SECUNDINO PÉREZ
César F. Buitrón / León
La Vuelta Ciclista a León regresa a sus orígenes. Después de unas últimas ediciones que se habían caracterizado por recorridos muy flojos en su orografía que acababan dando la victoria a ciclistas llamados a pasar por el mundo profesional del pedal sin pena ni gloria, el ganador de esta edición que arrancará en apenas tres semanas volverá a tener la entidad de aquellos primeros años en los que el Triki Beltrán, el Chaba Jiménez, Ángel Luis Casero, Fernández Ginés o Javier Pascual coqueteaban con el podio.
Aunque el recorrido todavía no se ha presentado oficialmente en un nuevo blog del deporte leonés (http://eldeportivodeleon.blogspot.com) se desgranan las cinco jornadas de la Vuelta Ciclista a León que arrancará el próximo 4 de agosto en León para acabar el día 8 en la capital del Bierzo, un escenario que se estrena como punto de destino de la carrera leonesa.
Será una vuelta con novedades y mucho más duras que las de la última década con una llegada en alto y una etapa final que acabará de definir el sucesor en el palmarés del holandés Wout Poels que fue quien se vistió de amarillo en Ordoño II a comienzos del pasado mes de agosto.
La carrera empezará con una etapa que unirá León con Onzonilla. Un recorrido complicado para los ciclistas porque se disputa en un circuito con un terreno ‘rompepiernas’ que empezará a cribar la nómina de favoritos a la victoria final. El año pasado la carrera leonesa empezó con una jornada similar, entonces con final en La Virgen del Camino y la dureza del circuito hizo que uno de los favoritos para la victoria final, el campeón del mundo de ciclocross, Lars Boom, acabó perdiendo casi media hora en la meta y diciendo adiós a sus esperanzas de alcanzar el triunfo final.
La segunda jornada saldrá de Santovenia de la Valdoncina y concluirá en Cembranos, de nuevo con un recorrido lleno de toboganes, aunque sin complicaciones fuertes, y con un final de nuevo en circuito, pasando más de una vez por la línea de llegada.
En la tercera etapa los ciclistas saldrán de Valderas y acabarán en Benavides de Órbigo en otra jornada de complicado control para los equipos, aunque sobre el papel parece la etapa más propicia para que finalice con un esprint masivo.
La cuarta etapa saldrá de Lorenzana rumbo al mirador de Valporquero, una subida que no es gran cosa, pero que cuenta con los 200 metros finales muy duros.
Para el último día quedará la jornada entre La Bañeza y Ponferrada, con unos 60 kilómetros finales que definirán el ganador de una carrera que se presentará en la Diputación a finales de este mes.