Está todo demasiado disperso. Como el tiempo. Dice un colega que todo es fruto del cambio climático que promulgó Zapatero. Exagera. En un momento de crisis en todos los sectores, incluido el papel escrito, pululan por la red todo tipo de blogueros e internautas, colgados del digital y enmascarados por el anonimato. Y como todo ‘vale’, (observen las veces que ahora se dice ‘¡valeee!’ como recurso al ‘okey’ importado de los yankis, o al ‘de acuerdo’ de nuestros filandones tradicionales), los personajes del circo político y ¿social? de León se desayunan cada mañana con el chascarrillo de turno, nerviosos ante la posibilidad de ser carne de chismorreo.
Quizá para compensar la crisis multimedia, surgen proyectos editoriales a los que se les aventura un tiempo prudencial. A la vera de los call me o centros Tic’s nos hacemos eco de una propuesta editorial en forma de papel impreso, enmarcada en los ambientes económicos, comerciales y de ocio, donde se monta en bicicleta a los personajes que a juicio del editor son lo más chic de León en los momentos que corren. La realidad desentona con los elegidos: Domingo Cueto representa hoy la crisis de la Cultural y del ladrillo; Quijano, el desencuentro musical y un mercado discográfico a la baja; Martínez Majo, los hachazos políticos y la sinrazón de los partidos; Santos Llamas, la crisis financiera, inmobiliaria y la deriva de las Cajas; María La Fuente, el diseño oscuro de las pasarelas y la moda; Azuara, en pleno conflicto con Garoña, el debate sobre la energía nuclear, abandonado el carbón y con la Ciuden como engañifla; Alfredo Adams, un sector comercial vacío, y como excepción por aquello de la regla, Jesús Calleja, que desentona, al ser de los pocos que escala en las alturas.
La composición es de traca. Pero si el puzle tiene ‘eco’, en la próxima hay que situar a los fernández y carrasco, a los martínez y villalbas, chamorros y gutiérrez, en bugatti. Cada cual en su aparato. Otros ilustres de ayer, defenestrados hoy, viajarían en patinete. León es duro, a la hora de canear a sus personajes.