Héctor, Clemente y ‘Caberín’ caen en el mismo corro, algo inédito en años
Pedro Llamas, ‘El Polvorilla’, sigue al frente de medios después de un excelente corro en Acebedo, donde le plantó cara Marki. MAURICIO PEÑA
Fulgencio Fernández / Acebedo
Subió la lucha a la peña y hubo ‘lobada’. Los mastines de la lucha vieron como les levantaban ‘las ovejas’ del triunfo y se produjo algo que hace muchos años que no ocurre: cayeron en la misma tarde Héctor ‘El Divino’; Clemente ‘El Junco’ y Abel Isaí Cabero ‘Caberín’, los tres grandes dominadores de sus categorías durante muchos años.
La primera sorpresa la dio ‘Flechina’, que ayer luchaba por Argovejo. Como buen amigo de Santiago ‘El Pastor’ sabe las técnicas para engañar a los mastines y se deshizo de Héctor con su prodigiosa habilidad para caer cuando le sacan al aire, con su fuerza, su cadera... y su raza.
Ganó y no se dedicó a celebrarlo, se fue a la grada, sacó un libro, leía, estaba sentado junto a su madre, concentrado. Ganó al joven Villalba en semifinales y en la final le esperaba el líder: Pedro Llamas, ‘El Polvorilla’ de La Cándana. No le pudo dar ni media caída a Flechina que primero aprovechó un saque de Pedro y al caer... al cesto; después le dio una dedilla por dentro y remató con un golpe de cadera fulminante.
Así ganó el judoka. Así tumbó a los mastines el amigo del pastor. Así luchan y dan la cara los paisanos.
Pero no se habían acabado las lobadas con los mastines. Al mastín Clemente lo tumbó un imprevisible Óscar Sierra, ‘El Cigarrones’ de Ranedo, el viejo sabio de semipesados. Como hiciera su abuelo del mismo nombre, ‘El Rubio’ de Ranedo, siempre es capaz de todo y el veterano luchador del Curueño dio una lección de cómo aprovechar la sabiduría, que tiene para dar y tomar, como demostrara en ligeros hace muchos años, antes de su prematura ‘desaparición temporal’.
Pero no pudo aprovechar su gesta. Después cayó ante Roberto Bulnes y fue el riañés quien se llevó el corro al derrotar en la final a ‘Sansón’ Cabero. Ya tenía el de Riaño ganas de encauzar su año.
¿Quedaban mastines? Sí, ‘Caberín’. Ya le decían: ‘‘Hoy estáis cayendo todos’’ y él se negaba a creerlo:‘‘Ni me lo digas’’.
Pero ocurrió, lo que pasa es que a él lo tumbó otro viejo mastín, Alberto ‘El Faraón’, de quien nunca se puede decir que una victoria suya es una sorpresa. Y ayer tampoco.
Volvió a ser ‘El Fara... on’.