Obama ha sufrido un varapalo político cuyas consecuencias aún se desconocen. Su intento de reformar el sistema sanitario de EEUU, que aún mantiene a más de 40 millones sin ningún tipo de protección, a pesar de ser el que más dinero público consume del mundo, ha fracasado por el rechazo en las propias filas demócratas. Esto debilitará seguramente al presidente que tampoco logra meter en vereda a los directivos de las grandes firmas financieras, que siguen cobrando indemnizaciones y bonos millonarios, mientras intentan devolver las ayudas dadas por el Gobierno. Tampoco en Europa se avanza mucho, a tenor de la indemnización por despido de 50 millones de euros cobrada por el presidente de Porsche.