Cualquiera diría que tiene cierto parecido con Las Médulas. Tiermes, en Soria, es un yacimiento celtíbero y romano
La denominada Puerta del Oeste del yacimiento soriano de Tiermes, que sorprende por su espectacularidad. LETICIA PÉREZ / ICAL
Ical / León
Alguno puede que vea en este paisaje un gran parecido con Las Médulas. Pero no tiene nada que ver. Fue el arqueólogo Blas Taracena quien, a mediados de los años 30, realizando excavaciones en el yacimiento celtíbero y romano de Tiermes, le acuñaba el nombre de ‘La Pompeya española’.
Sin embargo, eruditos e historiadores ya, a principios de siglo XIX, quisieron conocer los restos de la ciudad de Tiermes que se han logrado conservar hasta la fecha por estar tallados en la roca arenisca. El secretario de la Asociación Amigos de Tiermes, Arturo Aldecoa, recuerda que el Conde Romanones en 1909, realizó excavaciones de escasa base científica y más con carácter exploratorio en el yacimiento con el fin de sacar a la luz los restos de edificaciones de la zona del Foro y en las termas. Veintidós años antes de esta primera intervención, en 1887, el erudito soriano Nicolás Rabal iniciaba la investigación científica sobre Tiermes. El escritor realizaba en 1887 un viaje a Montejo de Tiermes y efectuaba una primera descripción del lugar, y la diferenciación entre una población celtibérica y una romana. “Es el punto de partida para que a principios del siglo XX se inicien las primeras intervenciones directas en el yacimiento”.
Fue en 1910 y 1911 cuando se inicia a cargo de Narciso Sentenach una intervención más amplia en el yacimiento. Actúa en el Foro (área del templo imperial), y comienzan a ver la luz restos de grandes edificios.
Ignacio Calvo en 1913 continúa las excavaciones en la misma zona, ampliando el conocimiento arqueológico, y ya interesándose con mayor profundidad en la fase medieval del yacimiento. Los materiales procedentes de las excavaciones de Romanones, Sentenach y Calvo fueron a parar al Museo Arqueológico Nacional, donde hoy en día se exponen en parte.
Desde la década de los 30 hasta los años 70, el director del museo Numantino, Blas Taracena, inicia una nueva etapa de investigación con mayor base científica, propiamente arqueológica y un estudio sistemático del lugar. Fruto de estas excavaciones se tiene conocimiento sobre las fases evolutivas de la ciudad, la distribución urbanística y las características de los principales edificios. Además se apunta, por primera vez, las peculiaridades de la técnica rupestre utilizada en el diseño y ejecución de numerosas construcciones celtibéricas y romanas.
A partir de los años 70 hasta finales de la década de los 90, las intervenciones en Tiermes están definidas por la aplicación de una metodología arqueológica acorde con las nuevas líneas de actuación en España. En esta etapa participarán Juan Zozaya, en el área del Foro, y más directamente, con la aplicación de un proyecto sistemático para la ciudad romana, José Luis Argente Oliver, y para el asentamiento medieval, Carlos de la Casa. Los diferentes trabajos y memorias surgidos de esta nueva etapa van a suponer una renovación completa del conocimiento de Tiermes, tanto por la exploración de amplias zonas arqueológicas, como por la interpretación del desarrollo y evolución de Tiermes, entre la Edad del Bronce y la etapa medieval. Gran parte de las estructuras arqueológicas que actualmente son visibles son el resultado del esfuerzo del investigador José Luis Argente. Sus trabajos dieron como fruto conocer el acueducto, el foro, las murallas, la casa del acueducto, el conjunto rupestre del sur, el graderío rupestre y las calles de la ciudad.
Por su parte, el arqueólogo Carlos de la Casa dirigió las excavaciones del asentamiento medieval, con intervenciones en la necrópolis junto a la ermita, y cuyos resultados empiezan a incluir a Tiermes también en la bibliografía arqueológica medieval española.
Desde el año 2001 hasta el 2007, el investigador Santiago Martínez Caballero, de acuerdo con las directrices de la Junta de Castilla y León, llevó a cabo, con su equipo multidisciplinar, el estudio del Foro. Además, desde el punto de vista de la difusión se inició una renovación en la presentación al público de este yacimiento. En cuanto al estudio científico, sus estudios sirvieron para revisar y extraer nuevas conclusiones en cuanto al desarrollo histórico de la ciudad, de su territorio, y la compleja relación arqueológica de una ciudad celtíbera hasta su conservación en una monumental ciudad romana.
En el año 2007, el Gobierno regional decidió poner en marcha en el yacimiento un nuevo proyecto denominado ‘Tiermes, laboratorio cultural’. Los trabajos en este yacimiento de consolidación, restauración, documentación e investigación arqueológica, o los programas de puesta en valor o difusión, cuentan de manera explicita con acciones que suponen referentes novedosos de actuación o mejora de las prácticas que se están desarrollando en Castilla y León. Desde luego merece una visita.