Logo de la-cronica.net


ASTORGA / Fiesta de Astures y Romanos

Los romanos se impusieron también sobre la arena del circo

Los astures no pusieron fácil la victoria a Roma en la tarde de ayer

Caesar Josefus Orologius I entró triunfal en la plaza para presenciar el duelo entre astures y romanos. LAURA A. ORIA

NOTICIAS RELACIONADAS

Laura A. Oria / Astorga
Pañuelos rojos para los seguidores de los romanos y verdes para los de los astures. El público de Astúrica tuvo que tomar parte, por primera vez, de uno de los dos bandos y lo hizo con fuerza y decisión.
Cerca de 4.500 personas disfrutaron ayer de una de las citas más esperadas de las fiestas astur-romanas, aquella en la que ambos bandos se enfrentan cara a cara para imponer su poder sobre el territorio. Laurus por los romanos y Lúpulos por los astures, lucharon con sudor sobre la arena, enfrentándose a cinco intensas pruebas que superaron con esfuerzo y decisión para entregar la victoria a su pueblo.
La primera de ellas, una carrera de cuádrigas tiradas por los propios guerreros, cayó del lado romano que se impuso en dos de las tres carreras. Tomaba así la delantera de un duelo que mantuvo en vilo al público hasta el último momento, ya que el pueblo astur no tardó que alcanzarles ganando la primera prueba a caballo. Los jinetes debían coger a la carrera dos discos con su puñal, demostrando en los dos casos un gran manejo que finalmente colocó en primer lugar a Lúpulos.
Llegaban así al ecuador de la competición, momento en el que los romanos volvieron a ponerse por delante tras enfrentarse a una original carrera de obstáculos a través de la cual tenían que recoger tres prendas de ropa para entregársela a uno de sus compañeros, que debía ataviarse con ellas. Con la ventaja de Laurus llegó la hora del descanso. Miles de panes fueron lanzados al público, recreando así la famosa frase romana que relata que “al público, pan y circo”. Sin embargo había una importante novedad en esta ocasión ya que además de poder degustar este delicioso alimento, quince personas tuvieron la suerte de encontrar en su interior un denario. Con el estómago lleno y algunos un poco más ricos, se dispusieron para animar a los suyos para la prueba decisiva. Era el momento de una de las acciones más tradicionales de este circo: la carrera de literas, eso sí, cambiando como desde hace algunos años el viajero por fruta. Una idea acertada teniendo en cuenta que no faltaron los traspiés y las caídas en la arena. Los romanos también en esta ocasión demostraron mayor velocidad, consiguiendo así la perseguida victoria.
Los ganadores no tardaron en salir a la plaza a celebrarlo sobre sus caballos, pero los astures no se dejaron vencer tan fácilmente. Sobre la arena un último enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Espadas, escudos y machetes ratificaron a Lúpulos como vencedor, recibiendo la corona de laurel por parte de Caesar Josefus Orologius I. En sus palabras, el máximo representante del Imperio, animó a la fiesta pese a la crisis y defendió la calzada romana de la Plata, subrayando que “la vía va por donde va y es lo que es”.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica