El patrón encabezó el desfile procesional por las calles del pueblo. L.A.O.
Laura A. Oria / Villadangos
Las engalanadas calles de Villadangos del Páramo recibían ayer a su patrón, Santiago Apóstol, quien a lomos de su caballo recorrió la localidad seguido de decenas de vecinos y ángeles que vistieron el suelo con pétalos.
Una tradición que se recuperaba hace tres años y que no quieren perder en esta localidad en la que todos preguntan al llegar al entorno de la iglesia ¿dónde está el caballo?. Sin embargo, ésta no fue la única cita de ayer ya que los ‘kintos’ y la junta vecinal han hecho un esfuerzo por diseñar un programa repleto de actividades que no deje lugar al aburrimiento.
Así, a las cinco de la tarde daban comienzo los juegos infantiles, dejando paso por la noche a los ritmos de la orquesta Stradivarius. La novedad vino de la mano de los juegos nocturnos.