La gimnasta leonesa prepara la cita internacional en Murcia y Alicante
Carolina Rodríguez realiza uno de sus ejercicios en el Palacio Municipal. SECUNDINO PÉREZ
César F. Buitrón / León
Carolina Rodríguez está en la recta final antes de viajar a Japón para competir en el Campeonato del Mundo de gimnasia rítmica que se disputa a principios del mes de septiembre en Mie.
Hasta ahora la temporada de la leonesa ha sido casi perfecta. Ha ido a más, confirmándose como la líder de la selección española de gimnasia rítmica con su medalla en una de las competiciones previas a la Copa del Mundo y su bronce en los Juegos del Mediterráneo recientemente disputados en Pescara.
Los entrenamientos en León a las órdenes de Ruth Fernández, a caballo entre la instalación de Armunia, el Palacio de Deportes y el frontón de la Universidad de León, han ido viento en popa y los controles que ha hecho en Madrid supervisados por la nueva seleccionadora española de gimnasia rítmica, así como el Campeonato de España recién disputado en Ponferrada y los Juegos del Mediterráneo en los que compitió hace tres semanas confirmaron sus progresos.
Para llegar a Mie le queda un mes y medio y Carolina Rodríguez no va a escatimar esfuerzos para llegar a Japón en el mejor momento de forma de su carrera. La leonesa se irá a tierras levantinas para afrontar dos semanas de entrenamientos intensivos, uno en el centro de tecnificación de Murcia y la segunda semana en Alicante. Desde allí regreso a León, pero con parada en Madrid donde la seleccionadora española volverá a supervisar su trabajo, le corregirá los pequeños detalles que queden por afinar antes de volver a León donde completará su preparación con el campus que el Club Ritmo organiza en La Vecilla del 15 al 23 de agosto que permitirá a la olímpica leonesa concentrarse en sus montajes para dejarlo todo a punto ya que apenas una semana después, el 2 de septiembre, Carolina Rodríguez partirá junto a su entrenadora, Ruth Fernández y el resto de la selección española de gimnasia rumbo a Mie para medirse a las mejores gimnastas del mundo con el objetivo de acercarse a los puestos de final en alguno de los aparatos, un reto casi imposible, pero por el que va a pelear la leonesa que en dos años ha pasado de estar retirada de los tapices a regresar a la elite mundial convertida en la primera gimnasta del equipo nacional.
Un cambio radical en el que ha tenido mucho que ver la entrenadora que empezó a formarla hace casi tres lustros en el Club Ritmo y que la consiguió convencer para que fuera entrando poco a poco en la rutina de los entrenamientos. Al final de la pasada temporada, cuando ganó el Campeonato de España de Primera Categoría, la gimnasta leonesa recibió la llamada de la nueva seleccionadora. Sin la anterior ‘mandamás’ de la rítmica española al frente de la selección, que había sido la ‘culpable’ de su retirada, habían desaparecido todas las trabas para volver a entrar en el equipo nacional. La nueva seleccionadora, la búlgara Efroshina Angelova, confió en ella y Carolina le ha correspondido con éxitos en esa especie de segunda juventud que está viviendo la leonesa, una gimnasta que cuando era una niña que llamaba a las puertas de la selección española era conocida como la ‘gimnasta milagro’ por las condiciones en las que se había formado, sin ningún medio adecuado para trabajar y que, ahora, tras su resurrección deportiva, ha vuelto a protagonizar un nuevo ‘milagro’ con su regreso a la elite mundial y colocándose más arriba de lo que había conseguido estar en su anterior época en la primera línea de la gimnasia rítmica española.