Tras el conflicto con el Consistorio los comerciantes vuelven al trabajo
Los puestos del rastro estarán a partir de hoy en la explanada de Clarés. SECUNDINO PÉREZ
Alfonso Martínez / León
Ha llegado el gran día. A las nueve de esta mañana los 395 puestos del rastro se han instalado ya en la explanada de Clarés tras once semanas de paro a cuenta del tenso enfrentamiento entre los vendedores y el equipo de gobierno municipal.
Los leoneses pueden por tanto salir hoy de nuevo a la caza de alguna ganga o simplemente a dar el paseo matutino de los domingos a un mercadillo que recupera hoy todo su esplendor.
Tras 14 años en el paseo de Papalaguinda, los comerciantes del rastro eran reacios al traslado decretado por el Consistorio a una zona que consideraban insalubre y muy alejada del centro de la ciudad. De hecho, los vendedores siguen creyendo que el rastro tenía la mejor ubicación de toda España y no descartan volver en un futuro, dejando entrever también que han aceptado el traslado a la zona de Clarés porque el equipo de gobierno municipal no les ha dejado otra alternativa.
En cualquier caso, ambas partes han suscrito un acuerdo por el que la nueva ubicación se ha dotado de todos los servicios necesarios para acoger el mercadillo y favorecer que el volumen de visitantes que reciba cada semana diste lo menos posible de su etapa anterior en Papalaguinda.
No obstante, los vendedores pagarán un 50% menos por instalar sus puestos en el rastro, precisamente atendiendo al cambio de ubicación y previendo posibles repercusiones económicas del traslado.
Las mejoras en Clarés han incluido el asfaltado del perímetro de la explanada y la instalación de urinarios y de un servicio de limpieza que los acondicione durante la celebración del rastro.
El aparcamiento del estadio de fútbol estará disponible para todos los leoneses que quieran acercarse a hacer sus compras al precio de un euro (gratuito para los comerciantes) y se han efectuado modificaciones en las líneas de autobús 2, 7, 5 y 8 con el objetivo de acercar a los ciudadanos a la nueva ubicación.
El rastro llega a la explanada de Clarés con el objetivo de mantener su nivel de actividad y hacerlo en todo momento dentro del marco de la legalidad,algo demandado por las dos partes del conflicto. Todos los vendedores deben estar dados de alta en la Seguridad Social y pagar el Impuesto de Actividades Comerciales para instalar su puesto.
Para controlar todo esto, se ha creado una comisión paritaria que evaluará además el desarrollo del rastro y un nuevo traslado en caso de que la afluencia de público se reduzca con el traslado a Clarés.