El Centro del Urogallo acoge una muestra de las fotos incluidas en el libro
Una exposición muestra las fotografías que se recogen en el libro sobre Caboalles de Arriba. L. DE LA VILLA
Lidia de la Villa / Caboalles
Coincidiendo con el día grande de las fiestas patronales de la localidad en honor a Santiago Apóstol, se presentaba, en la tarde de ayer, el libro ‘Caboalles de Arriba, donde acaba el Valle’, un repaso a la historia de esta localidad lacianiega por medio de las fotografías “celosamente guardadas” de generación en generación.
El libro, prologado por Miguel Cordero del Campillo, es obra de Javier Fernández Ramos, Alfredo Fernández Álvarez y Marcelino Fernández Llanos. “Que este libro sea un estímulo para que las generaciones posteriores continúen su relato y mantengan vivo el espíritu de nuestra tierra”, señala Alfredo Fernández.
Un futuro que se refleja en la contraportada del libro con la fotografía de la nueva bolera construida en las inmediaciones del centro de interpretación del urogallo cuyas instalaciones se quedaron pequeñas para acoger a los cientos de personas que acudieron tanto a la presentación del libro como para ver la exposición de fotos.
En este ‘paseo’ por la historia de Caboalles de Arriba se recorre la escuela, el trabajo como la matanza o la recogida de la hierba, los juegos y deportes haciendo hincapié en el pasabolo. Así, según se puede leer en el libro, en Caboalles de Arriba “estaba situada la catedral de las boleras”. No podían faltar los mineros ( incluido un listado de los trabajadores del grupo Paulina de la MSP, ubicado en las inmediaciones del pueblo), las fiestas, los actos religiosos y las familias.
Todo ello completado con unas pinceladas de historia en las que no faltan las referencias al paraje de la Veiga del Palo pues “hacer un relato de Caboalles de Arriba y no citar el paraje de la Veiga del Palo es como nombras a Miguel de Cervantes y olvidarse del Quijote”, recoge el libro.
Una recopilación de fotografías que ha sido posible gracias a la colaboración de los vecinos y que, además de bonitos recuerdos, ojear sus páginas hará rodar más de una lágrima. Como bien dice Marcelino Fernández “recordar es envejecer, pero también es revivir, estamos seguros que con este trabajo encontrareis motivos para resucitar los dormidos recuerdos de lo que era el escenario donde pasó vuestra existencia”.
Señalar que junto al libro, que cuesta 23 euros, se adjunta un DVD con fotografías.