Más de siete años después de haber colocado la primera piedra se completan por fin todos los tramos
J.B.I. / Ical / Palencia
La denominada autovía de la Meseta (A-67), que une Palencia con Cantabria a lo largo de 207 kilómetros, de los que 113 kilómetros pertenecen a la provincia palentina, quedará abierta al tráfico en su totalidad el próximo martes. Será inaugurada previsiblemente con la visita del ministro de Fomento, José Blanco, aunque aún no hay confirmación oficial de su presencia. Su homólogo en el cargo, Francisco Álvarez Cascos, puso la primera piedra de esta dilatada infraestructura el 5 de marzo de 2002 en la localidad palentina de Canduela, muy cerca de Aguilar de Campoo.
Los 38,6 kilómetros que aún no han podido ser inaugurados en la provincia de Palencia por diversos motivos se sitúan entre las localidades de Santilla de Campos y Alar del Rey. A partir del martes podrá ya circularse con normalidad entre Alar del Rey y Herrera de Pisuerga (10,9 kilómetros); Herrera del Pisuerga –Villaprovedo, (11 km.); Villaprovedo –Osorno (10,8 km.) y un pequeño subtramo entre Osorno y Marcilla, partiendo de Santillana de Campos, del que faltan por abrir 5,9 kilómetros de su longitud total de 9,9.
A la altura de Abia de las Torres, muy cerca de Osorno y en un área de descanso paralelo a la antigua carretera N-611, está previsto que se corte la cinta de inauguración de todo el trazado palentino. Los tres tramos que podrán utilizarse se suman a otros diez ya abiertos incluyendo la variante noroeste de Palencia donde comienza la autovía A-67, de 11,8 kilómetros, que se inicia antes de llegar a la capital, en Sotoblanco, y que luego se une con el resto del recorrido desdoblado en la localidad de Fuentes de Valdepero.
El esfuerzo de las diversas empresas adjudicatarias –que en varias ocasiones han trabajado hasta tres turnos- no ha evitado que, después de inaugurarse en enero de 2008 los 94 kilómetros con mayor dificultad orográfica en la zona de Cantabria, el resto del trazado palentino en la meseta acumulase casi ocho meses de retraso con respecto a las primeras previsiones. El presidente de la Comunidad vecina, Miguel Ángel Revilla, que al igual que el de Castilla y León, Juan Vicente Herrera, está invitado a la inauguración, ha criticado en numerosas ocasiones que la autovía no estuviera terminada antes.
Fueron el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo, y el Ministerio de Fomento, quienes hablaron de que la totalidad del recorrido estaría totalmente concluido a finales de 2008. Tampoco se pudieron cumplir las posteriores previsiones de apertura del trazado que la situaban en un principio de la Semana Santa de 2009 y, posteriormente, para finales de junio con el inicio del verano como límite máximo, tal y como aseguró el propio Miguel Alejo en noviembre de 2008.
Las nevadas copiosas de varios meses y el tiempo prolongado de lluvias durante la primavera de 2008 en la zona norte de Palencia -junto a los problemas económicos de alguna de las empresas adjudicatarias que no pudieron culminar una parte de la obra- hicieron que el retraso fuera más que evidente respecto a los plazos que sí se cumplieron en el trazado de la A-67, que discurre por Cantabria. Allí, aunque las obras empezaron antes que en la meseta por su dificultad montañosa, se logró ejecutar el trazado viario en un tiempo razonable. No sólo en los tramos donde los desmontes eran habituales si no también en el viaducto de Montabliz -el más alto de España y el segundo de Europa que cruza una autovía- permitiendo completar el recorrido a priori más difícil por su orografía.