F.F. / Valdefresno
Arrancó el corro de ayer con la lucha femenina. Las chicas demostraron que no son un ‘añadido’, que tienen vida propia y ofrecieron momentos interesantes y otros muy intensos. Compitieron 17 y las victorias fueron para Tamara Gómez, ‘Tamarina’, en ligeras, que se las vio en la final con una de las integrantes de la Escuadra de Omaña, Adriana García, de Montrondo. Tamara es un mundo aparte y su rival lo reconocía al acabar: ‘‘Lo intenté’’. Y a fe que lo había hecho, le plantó cara y sembró esperanza.
Medios también tiene una dominadora, Miriam, pero su habitual rival en la final, Marta Llamazares, es otra gran deportista. Curiosamente las dos, Miriam y Marta, ha jugado en la elite de otro deporte, el fútbol sala, y eso también se nota.
Y en pesados ganó otra omañesa, María. Tuvo una final complicada ante Vanesa Presa, de Castrillo, y no se decidió hasta la caida de oro.
Y al acabar sus finales saltaron los finalistas de ligeros, dos clásicos que escenifican el regreso de ‘los mastines’: Santi y Oblanca. Ligeros está que arde y se suman estos dos, el primero ya está mejor de su lesión de tobillo y Javi va olvidando su opración. Habrá mucha cera, tanta como hubo en la final de ayer, donde Santi volvió una caída de esas en las que ya le ves en el suelo. Los mastines son así.