La afición al motociclismo está fuera de toda duda en La Bañeza. Este año se cumplirá medio siglo desde la primera carrera de velocidad por sus calles. La de La Bañeza es una de las escasas pruebas que se sigue corriendo por un circuito urbano. Y si obtiene los permisos de la Federación Española es justo por esa tradición y esa manera especial que tiene la localidad leonesa de vivir el deporte de las dos ruedas. Hace 30 años ya, surgieron en la ciudad bañezana las primeras voces exigiendo la construcción de un circuito de velocidad permanente. Una reivindicación que ha ido sumando grandes apoyos en los últimos años, no sólo como lugar para disputar carreras sino también como el gran proyecto de toda una comarca para generar empleo y actividad económica. Las instituciones, unas más a regañadientes que otras, han ido mostrando su apoyo con partidas económicas para realizar los primeros trámites. Desde La Bañeza, lo que se podía hacer, ya se ha hecho. El circuito dispone de algo primordial como son los terrenos, que han sido cedidos gratuitamente. Pero falta el resto y, sobre todo, lo más importante: el dinero necesario para su construcción. Tanto la Diputación en menor medida, como la Junta y el Gobierno deben decir la verdad a los bañezanos. Deben decir de una vez por todas si el circuito es viable y si hay dinero suficiente para su financiación, aunque sea en tiempos de crisis. Quizá sea más difícil, pero después de 30 años ha llegado el momento de construirlo o renunciar definitivamente a un proyecto de grandes dimensiones como el que se quería en la ciudad bañezana. El propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, comprometió su respaldo al proyecto. Y debe demostrarlo. Y lo mismo se debe exigir a la Junta. Hasta dónde está dispuesta a llegar en su apoyo económico. Aunque pueda parecer un proyecto un tanto faraónico, lo cierto es que los que se han construido en España funcionan. Cataluña, Valencia, Albacete... Un circuito de velocidad no sólo se abre un día al año. Durante 365 días puede tener una actividad. Desde pruebas de casas comerciales a prácticas para determinadas licencias... Además, La Bañeza se encuentra en un lugar idóneo, a medio camino justo entre Madrid y La Coruña, y cerca de Portugal. Los impulsores del circuito son cada vez más escépticos ante el éxito de una reivindicación ya histórica, pero no por ello pierden la ilusión de que sea una realidad. Los proyectos en León no pueden ser eternos, si bien es verdad que, en este caso, como en otros grandes proyectos falta algo muy importante como es la iniciativa privada, vital para su éxito.