Tras seis reuniones las negociaciones entre la patronal y sindicatos se encuentran en punto muerto
En la imagen, las protestas protagonizadas en León ante el bloqueo de las negociaciones del anterior convenio. A.M.C.
J.J. Porras / León
El convenio siderometalúrgico que afecta a más de 7.000 trabajadores y más de 1.000 empresas leonesas estaba predestinado a marcar la ‘hoja de ruta’ de la negociación colectiva de este año para 57.000 empleos en la provincia.
Y no ha empezado con buen pie. Durante la mañana de ayer se celebró la sexta reunión de la mesa de negociación con un nuevo fracaso al no haberse detectado prácticamente ningún avance.
Así, la plataforma sindical formada por los sindicatos CCOO y UGT ya ha advertido a la patronal que no dejará las cosas como están y sin convenio colectivo a los trabajadores, yaque el anterior acuerdo laboral finalizó el pasado 31 de diciembre de 2008.
La incertidumbre económica, las difíciles previsiones y la falta de confianza empresarial no ayudan en una negociación que, además, parece convertirse en la primera víctima de la ruptura del Diálogo Social.
En este sentido, el secretario general de la Federación de Minerometal de CCOO, Alberto González, afirmó que tan si quiera “tienen claro cuál debe ser la duración del convenio, si por uno o tres años”. “Qué decir de las subidas salariales de las que la patronal apenas ha querido hablar si no son testimoniales –un 1% por el 3,25% que piden los sindicatos–, por lo que no nos ha quedado más remedio que retrasar las negociaciones al mes de octubre”, explicó.
Lasituación que vive actualmente la negociación de este convenio, es trasladable al resto de provincias, ya que sólo se han firmado convenios en Cuenca y Salamanca.
Por su parte, la Federación Leonesa de Empresarios (Fele) hizo pública hace unas semanas la “enorme preocupación” trasladada por los empresarios del sector siderometalúrgico de la provincia de León por la marcha de las negociaciones del convenio colectivo del sector.
Antes de la reunión de ayer denunciaban que después de las anteriores no sólo no se habían producido avances sustanciales sino que, incluso se podía constatar que se había producido un retroceso en relación con la situación inicial.
Para los negociadores empresariales, esta “inquietante situación” está motivada por las “desmedidas reivindicaciones planteadas en la mesa de negociación”, que no tienen en cuenta “ni la situación real de las empresas ni la propia evolución de la crisis económica”. Entre esas peticiones figura un incremento salarial del 3,25%, la reducción de la jornada de trabajo, la fijación de más días de permiso retribuido y el establecimiento de la llamada cláusula de subrogación.
Los empresarios, según pusieron de manifiesto entonces consideran que, además de tales reivindicaciones, “se plantean otra serie de medidas con las que se pretende una mayor rigidez” en la contratación, lo que “a todas luces resultaría muy negativo, tanto para la competitividad como para la productividad de las empresas”.
Por último, los empresarios del sector siderometalúrgico hicieron un llamamiento a la responsabilidad de todas las partes, ya que se están viviendo “unos momentos muy difíciles” en los que se debe actuar con criterios de “sensatez, de unidad y coherencia” para alcanzar el acuerdo en este convenio, que es “uno de los mas importantes de cuantos se negocian en la provincia de León”.
En este sentido, los empresarios también esperaban, según los sindicatos, que un acuerdo de la Mesa del Diálogo Social marcara unas pautas para la negociación, en cuanto a subidas salariales, que con su ruptura finalmente no se han producido.