ICAL / Valladolid
El director de la Fundación del Patrimonio Histórico, Ramón Álvarez Vega, presentó hoy el campo experimental para ensayos de erosión del agua sobre fábricas de tierra que, gracias a una beca de investigación de la entidad, podrá mantenerse durante un año en la Escuela Técnica Superior de Arquitectura de la Universidad de Valladolid.
El experimento, patrocinado por la empresa Cabero y en el que colabora también la palentina Adobera del Norte, medirá el grado de erosión de nueve muros de adobe, como consecuencia de la exposición al agua con distintos recubrimientos, señala un comunicado.
Los muros se han colocado en círculo en el jardín de la Escuela Superior de Arquitectura de la UVa y un aspersor irá mojándolos por igual desde el centro. El experimento se prolongará durante un año, “tiempo considera suficiente para extraer conclusiones prácticas”. El reto es determinar qué capacidad de resistencia ofrece cada muro, según el recubrimiento, a la intemperie. Los muros se han construido con bloques de tierra compactada, adobes totalmente ecológicos, sin ningún aditivo como cemento o cal. De esta forma, se averiguará qué material es más resistente y, por tanto, más eficaz para la construcción de nuevos edificios o para la restauración de inmuebles históricos.
Además, el estudio proporcionará a los alumnos de la escuela una opción de participar de una forma “activa, más atractiva que la parte teórica de las materias, en líneas de trabajo que mantiene el Grupo Tierra, Grupo de Investigación y Desarrollo Tecnológico de la Construcción con Tierra de la Universidad de Valladolid”.