ICAL / Valladolid
UGT reclamó hoy “una mayor actuación fiscal y penal contra los pirómanos”. “Sabiendo que el 50 por ciento de los incendios son intencionados, quizás es el momento de plantearse que hay que empezar a señalar a los culpables, potenciando actuaciones destinadas a la persecución del delito y a hacer cumplir las condenas”, apuntan desde el sindicato.
Desde la agrupación recalcan que “sin que haya finalizado el verano ya se han superado con creces las 40.000 hectáreas incendiadas durante el año 2008; y como casi todos los años, Castilla y León se encuentra en la lista de comunidades más vulnerables en esta materia”.
El sindicato lamenta además la muerte de dos personas, la última de ellas un capataz que ha sido golpeado por una máquina bulldozer y que trabajaba perimetrando una zona del incendio, como refuerzo en las tareas de extinción del siniestro declarado en el Valle del Tiétar (Ávila).
“La realidad nos dice que la clave en la lucha contra los incendios forestales es todo lo que tiene que ver con la prevención, que implica disposición de medios y materiales, información y concienciación de la sociedad y ejecución de cuantas acciones tiendan a disminuir los riesgos”, explican en un comunicado.
UGT considera que debe aumentarse las partidas presupuestarias dedicadas a la prevención invirtiendo en personal y en medios para investigar e intentar prevenir los objetos y sujetos responsables. “Es evidente que las características de nuestra región son determinantes. La gran extensión de territorio, el tipo de vegetación junto con la desestructuración y éxodo del mundo rural con el consiguiente abandono de los bosques y la reducción de las practicas silvícolas, agrícolas y ganaderas que en el pasado han servido para controlar la dinámica y el estado de las masas forestales, acrecienta la vulnerabilidad de nuestros montes ante los incendios”, añaden.
“Hasta ahora el modelo de estrategia adoptada para la lucha contra los incendios forestales se basa principalmente en la extinción del fuego en los meses de mayor riesgo a partir del uso del agua y de maquinaria pesada, y en menor medida en los trabajos de prevención durante el resto del año. Pero el alarmante número de incendios deja patente que este modelo no está siendo realmente efectivo”, rematan.