ICAL / Valladolid
Municipios de las provincias de Salamanca, Segovia y Valladolid cuentan con el mayor índice de desarrollo demográfico de Castilla y León. Un ránking en el que el primer lugar lo ocupa la localidad vallisoletana de Arroyo de la Encomienda, según criterios como el incremento de la población, la fuerza futura de aumento y la capacidad de atracción de habitantes. Así se desprende del estudio ‘La población de Castilla y León en los inicios del siglo XXI’ del profesor del Departamento de Sociología y Comunicación de la Universidad de Salamanca José Manuel del Barrio, que fue presentado hoy por la Fundación Perspectivas de Castilla y León, que preside el socialista Francisco Ramos.
Según el ranking elaborado en este estudio, que pretende analizar la evolución de la población de Castilla y León, se desprende que en los puestos de cabeza no se encuentran municipios de Ávila y Zamora, mientras que abundan los de Salamanca, Segovia y Valladolid y que de los 50 primeros sólo cuatro tienen más de 10.000 habitantes (Arroyo, Laguna de Duero, Santa Marta de Tormes y Villaquilambre). Así, detrás de Arroyo de la Encomienda se sitúa Hontanares de Eresma (Segovia); Monterrubio de Armuña (Salamanca); San Cristóbal de Segovia; CArbajosa de la Sagrada (Salamanca); Ituero y Lama (Segovia); La Lastrilla (Segovia); Castellanos de Moriscos (Salamanca); Carrascal de Barregas (Salamanca); Espirdo (Segovia); Torrecaballeros (Segovia); Cistérniga (Valladolid); Villares de la Reina (Salamanca); Villalobón (Palencia) y Zaratán (Valladolid).
Por el contrario, entre los municipios con los valores más inferiores, todas las provincias, excepto Valladolid y Palencia, aportan alguna localidad, aunque la mayoría proceden de Ávila, Soria y Zamora. En este sentido, el presidente de la Fundación Perspectivas, que adelantó que la publicación se editará después de verano, significó que esto es una muestra del “desequilibrio” poblacional de Castilla y León, donde la situación es “muy crítica” que hace necesaria unas políticas “muy finas” en su aplicación en todo el territorio.
Estos indicadores expresan, según refleja el estudio, una tendencia “más positiva” en las provincias de Valladolid, Segovia y Burgos; en las zonas periurbanas de Salamanca, Segovia y Valladolid, y en los municipios intermedios. Las tendencias más negativas se identifican en las provincias de Zamora, Ávila, León y Soria; en los municipios más rurales y en los que distan más de 24 kilómetros de las capitales. En las comarcas de ‘La raya’ con Portugal, el suroeste de Avila, el este de Soria y el pie de monte de la montaña central cantábrica en León y Palencia.
Y es que en Castilla y León, según explicó el autor del estudio, hay 738 municipios cuya densidad de habitantes por kilómetro cuadrado no alcanza los cinco y en ellos reside el cuatro por ciento de la población total de la Comunidad Autónoma. Mientras, la densidad media de Castilla y León es de 27,3 personas por kilómetro cuadrado y la de España se sitúa en el 91,4 por ciento. Además, señaló que de los 2.248 municipios de los que se compone la región, 473 han tenido un crecimiento en su población en el periodo 2000-2008, lo que supone que sólo uno de cada cinco municipios han experimentado un ascenso en el número de habitantes.
Según el informe, Castilla y León sigue perdiendo peso en la población española, al pasar de representar el 6,12 por ciento del total nacional en el año 2000, al 5,49 por ciento del 2009. Así, sostiene que en lo que va de siglo Castilla y León crece cuatro veces y media menos que el conjunto nacional y ocupa el puesto 14 de las comunidades autónomas. Además, remarca los “graves desequilibrios provinciales” ya que en el periodo 2000-2008 Segovia crece un 11,8 por ciento; Burgos, un 7,6; Valladolid un 6,7 por ciento, mientras que otras tres provincias pierden población, se trata de Zamora, Palencia y León, de tal forma que el crecimiento de las provincias de Burgos, Segovia y Valladolid representa el 98,5 por ciento del crecimiento total de la población de la Comunidad.
Además, el incremento de población en los municipios periurbanos representa el 90,7 por ciento del crecimiento total. Así, León, Salamanca y Valladolid pierden población en beneficio de las localidades del alfoz. Por el contrario, Ávila y Soria, con menores crecimientos metropolitanos, son las capitales de provincia que más crece, un 17,4 y 14,6 por ciento, respectivamente.
También, los municipios periurbanos que más crecen son los de Segovia (107,9 por ciento); Burgos (75,7); Valladolid (73,1) y Salamanca (71,1) y los que menos los de Zamora (22,4 por ciento) y Ávila (18,5 por ciento). Además, El 1,3 por ciento de la población reside en el 24 por ciento de los municipios, que tiene menos de 100 habitantes, mientras que el 5,3 vive en el 65,5 por ciento de los pueblos, que tiene menos de 100 habitantes; el doce por ciento reside en el 75,7 por ciento de los municipios, que tiene menos de 500 habitantes y el 19,2 por ciento en el 92,2 de los pueblos, que tienen menos de 500 habitantes.
Crecimiento vegetativo
Según señala este informe, 279 municipios de la Comunidad Autónoma no han registrado ni un solo nacimiento en lo que va de siglo. Los municipios de menos de 500 habitantes tienen saldos vegetativos negativos (superiores a –8 por ciento) y saldos migratorios también negativos.
Sólo los municipios de más de 20.000 habitantes no capitales tienen crecimientos vegetativos positivos. Los saldos migratorios más altos están en los municipios intermedios (cabeceras de comarca). De 16,5 por ciento en los de entre 2.000 y 5.000 habitantes y de 13,6 en los de 5.000 a 10.000 habitantes.
En relación con la distancia a las capitales, los municipios que están a menos de diez kilómetros, en su conjunto, tienen saldos vegetativos positivos (7,4 por ciento) y saldos migratorios muy altos (52 por ciento). El resto tiene saldos vegetativos negativos, sobre todo los de entre 50 y 74 kilómetros (-6,2 por ciento ). Los saldos migratorios más bajos, con una pérdida de 97 habitantes, también se sitúan en este intervalo de distancia a las capitales.
Entre los municipios periurbanos los de Zamora son los únicos que tienen saldos vegetativos negativos (-3,4 por ciento ), mientras que los más altos son los de Segovia, Valladolid y Burgos. Los saldos migratorios más altos se localizan en las periferias de Segovia, Burgos, Soria y Valladolid. Los más bajos en Ávila y Zamora.
Además, el estudio sostiene que Castilla y León es la Comunidad autónoma más envejecida y presenta una masculinización de las edades intermedias, sobre todo adultas. Este fenómeno está asociado al mayor impacto de la emigración femenina, por eso afecta a los municipios de menor tamaño y a los que se encuentran a mayor distancia de las capitales hasta los 100 kilómetros.
Así, seis de las diez provincias españolas más envejecidas son de Castilla y León. Se trata de Zamora, Soria, León, Ávila, Salamanca y Palencia, mientras que Valladolid es la menos envejecida y se sitúa en la media nacional.