A poco más de una semana, la cita de Rodiezmo adquiere este año más protagonismo que nunca. La crisis económica centrará el discurso del presidente del Gobierno. Aunque ayer hizo balance del final del verano, Rodiezmo marcará las pautas del curso político que se inicia en septiembre. Las reivindicaciones de Asturias y León pasarán a un segundo plano ante una situación preocupante, por las cifras del paro que se anuncian, pero también con cierta esperanza en una recuperación que ya ha empezado en otros países. Junto al presidente estará una vez más Alfonso Guerra, la plana mayor del socialismo asturiano, un Óscar López que acudirá por primera vez y la dirección del PSOE leonés. Aunque la crisis acapare todos los focos, temas como la línea Sama-Velilla y los plazos del AVE también deben buscar respuesta.