La caída supera el 20% en provincias como León, Palencia o Segovia
Imagen de un espectáculo taurino en la comunidad. ICAL
Ical / León
Castilla y León ha disfrutado durante este verano un poco menos de los toros a causa de la crisis. Ése es el análisis que se deriva de la presente temporada, en la que se ha celebrado un 14,1 por ciento menos de festejos taurinos populares hasta el 26 de agosto –todo menos corridas de toros–, con un total de 1.139 espectáculos frente a los 1.327 de 2008, según datos de la Consejería de Interior y Justicia. Esta cifra se eleva hasta el 23 por ciento en León, al 28,5 por ciento en Palencia y al 21 por ciento en Segovia. Los espectáculos con vaquillas se han reducido a la mitad en León, de 15 en 2008 a 8 este año.
Esta caída fue más sonada en los municipios pequeños de la comunidad, donde suprimir algunos de estos actos significó ahorrar partidas económicas que ahora se destinarán para usos de mayor relevancia para los vecinos, infraestructuras y servicios básicos que no se pueden dejar de prestar y que podrían correr cierto peligro con falta de financiación.
De este modo, el número de encierros por las calles disminuyó casi un 10 por ciento, hasta los 437, registrando la mayor caída Segovia y Valladolid, dos de las provincias con más tradición taurina de la Comunidad, junto con Salamanca y Ávila. También bajó el número de encierros camperos (-16,9 por ciento), con la celebración de 54 fiestas o los encierros mixtos (-7,46 por ciento), hasta los 62.
Los concursos de recortes también se vieron gravemente afectados por la falta de presupuesto de los ayuntamientos, con un 30 por ciento menos –al pasar de 75 a 52–, principalmente en Valladolid y Segovia, con la pérdida de ocho acontecimientos en cada caso. Sin embargo, las vaquillas, el apartado de festejos taurinos populares más apreciado por los castellanos y leoneses, son las que más han sufrido este recorte, que bajó un 25,8 por ciento y pasó de 595 a 441, algo que este verano han lamentado muchos ciudadanos al ser uno de los principales atractivos de las fiestas regionales y en el que se centran, históricamente, los días grandes de los diversos municipios de la Comunidad. Esta desaparición tuvo especial sangría en Salamanca y Valladolid, donde se celebraron 70 y 35 entretenimientos de este tipo menos, respectivamente.
Precisamente son Valladolid, Salamanca y Segovia, las provincias con más amplia tradición taurina, las que mayor han notado la caída en la celebración de este tipo de espectáculos, con 53, 48 y 34 menos, guarismos que cobran mayor relevancia si se tiene en cuenta que entre las tres representan dos terceras partes de todos los acontecidos en Castilla y León.
Uno de los ejemplos de municipios que han tenido que optar por el recorte de gastos en festejos taurinos para ajustar sus gastos presupuestarios a causas de la crisis es Íscar. La localidad vallisoletana, de larga tradición taurina, celebró la primera semana de agosto sus fiestas grandes, en las que por primera vez desde hace varios años, se redujo el número de espectáculos en los que los toros eran los protagonistas.
Así, según explicó su alcalde, Alejandro García, se han comprado tres toros menos (nueve en 2008), si bien se han mantenido los ocho novillos y los encierros con vaquillas. Aún así, reconoce que se han ahorrado dinero al convertir la novillada en un festejo sin picadores.
En conclusión, el Ayuntamiento iscariense se ha gastado alrededor de 12.000 euros menos en la lidia de este año, ya que los tres toros menos suponen un total de 6.000 euros, a lo que se une el ahorro en médicos, veterinarios, observadores y seguros, entre otros aspectos. A pesar de mantener la novillada –aunque sin picadores-, sí se han eliminado de los carteles las probadillas y capeas que solían suceder a las corridas, ya que a juicio de García también supone un “importante” ahorro. En este sentido, Íscar se ha comportado al revés que el global de la Comunidad, donde este apartado ha aumentado un 116 por ciento, hasta los 93 espectáculos.
En la provincia de Valladolid, otros municipios que también han tenido que suprimir parte de los diferentes actos taurinos que otros ejercicios eran de obligada celebración son Tiedra, Campaspero, municipios más bien pequeños pero cuyas fiestas giraban alrededor del mundo del toro. Aún así, una de las peores noticias se la llevaron los vecinos de Santovenia de Pisuerga, cercana a la capital vallisoletana, en donde se han eliminado en su totalidad este tipo de festejos para ajustar el gasto de su semana grande.
Mantener un polideportivo
La crisis económica, que ha mermado los recursos de las exiguas arcas municipales, también ha afectado a las fiestas de Burgohondo, localidad abulense de 1.300 habitantes que celebra sus fiestas patronales el tercer domingo de septiembre. Así, este año se prescindirá de una novillada, explica su alcalde, Juan José Carvajal. “Con lo que cuesta ese festejo podremos mantener durante casi un año el polideportivo”, detalla el regidor. Pese a la reducción, las fiestas cuentan con un programa completo de fiestas taurinas que incluyen otra novillada, un festival, una corrida de rejones y la que corresponde a los mozos.
En Las Navas del Marqués (Ávila), el Ayuntamiento ha tenido que hacer un “esfuerzo” para mantener el número de festejos taurinos, asegura su regidor, Gerardo Pérez. “Nos ha costado un poco más que otros años, la verdad”, reconoció, para añadir que aún así se mantiene tanto la cantidad como la calidad de la fiesta, ya que en Las Navas “hay muchísima afición, y en los últimos años la plaza de toros siempre se ha llenado”. En las fiestas del mes de julio, esta localidad de 5.000 habitantes celebró dos corridas de toros, una de rejones y un festival mixto, cuatro en total, los mismos que en 2008.
En Salamanca la crisis parece no haber afectado a los festejos populares. Una de las localidades que más presupuesto emplea en sus fiestas, teñidas en gran parte por los espectáculos taurinos, es Alba de Tormes. Su regidora, Conchi Miguelez, asegura que en las dos citas festivas del municipio, en los meses de agosto y octubre, “los festejos populares son lo más importante y no se van a reducir”.