Ha pasado lo peor. Pero los pequeños pueblos sufren pavor cuando ven acercarse las llamas
Estado en que quedó la casa más afectada por el fuego. Las cuadras y los trasteros deberán ser derribados. M.C.C.
Manuel C. Cachafeiro / León
Villaviciosa de la Ribera era un pueblo tranquilo hasta el pasado miércoles. Como todos los veranos, sus calles se vuelven a llenar de niños y personas de todas las edades. Muchas casas de este pueblo de la ribera del Órbigo seabrensólo en julio y agosto para acoger a los que un día emigraron aLeón, Madrid o Bilbao. Sin embargo, ese día, sobre las siete de la tarde, todo cambió. Las llamas de un monte próximo bajaron por una ladera de matorrales y hierba seca hasta amenazar varias casas. “Fue terrible. Ya ve, cómo ha quedado todo”. Quien habla así es la dueña de la casa que más se vio afectada. Hubo varias amenazadas, pero la suya fue la que se llevó la peor parte. El viernes todavía, varios familiares ayudaban a desescombrar la parte más antigua, hecha con adobes y madera. El fuego acabó con el tejado y parte de las paredes de las cuadras y varios trasteros. “No sé, ahora vendrá el seguro y evaluará los daños, pero hemos perdido todo lo que teníamos allí. La cocina vieja para los embutidos, parte de las cuadras, las gallinas… los únicos que se salvaron fueron los cerdos”.
La sensación al ver el monte arrasado y los daños en la casa es que pudo haber sido todo mucho peor. Villaviciosa de la Ribera está situada a pie de un pequeño cerro, justo por donde bajaron las llamas. Los corrales y las cuadras de muchas de sus casas dan precisamente para esa parte, por lo que el fuego pudo haberse extendido con gran facilidad, más con el fuerte viento que esa tarde soplaba. Aunque no pasó más, el incendio obligó a desalojar a los vecinos del pueblo y a activar el Secopi,un órgano de coordinación de los medios contra incendios en situaciones graves. Y es que, al fuego de esta casa, se suma una polémica que, de vez en cuando, se adueña de las páginas de los periódicos, como son los medios de la provincia para combatir las llamas.
Villaviciosa de la Ribera está situada a 41 kilómetros de León. Al pueblo se puede acceder desde Carrizo de la Ribera o desde Las Omañas. En ninguno de los dos casos hay un cartel con el nombre de la localidad. Los Bomberos de León no tienen en su parte la llegada a Villaviciosa. Sólo la de la primera llamada, pasadas las siete de la tarde. En cualquier caso, y menos un camión que no puede pasar de 90 km/hora en carretera, al pueblotardaron más de media hora.
Desde hace varios meses existe un movimiento a favor de la creación de un parque provincial con varios retenes. Más allá de la pelea del PSOE y PP, con amenaza incluida del Ayuntamiento de León de dejar de prestar el servicio fuera de su ámbito urbano, lo cierto es que media provincia está abandonada a su suerte en caso de incendio. Salvo el Bierzo, el resto lo cubren los bomberos de León, que por mucho que se den prisa en la mayoría de los casos llegan a los pueblos cuando el fuego ya se ha apoderado de los inmuebles afectados. No pasó en Villaviciosa porque la situación fue tan grave que los equipos de extinción de la Junta se movilizaron con gran celeridad, según los vecinos, “pero sólo para apagar las llamas del monte, no las casas”. Y es que aunque haya quien defienda que existen medios suficientes, llegan porque es verano. ¿Y si se incendia una casa o varias casas en un pueblo en invierno? En esos meses, ya no hay retenes contra los incendios y los únicos medios de muchos ayuntamientos son motobombas que se utilizan para el lavado de calles.
“Yo no quiero ni imaginar lo que ha podido pasar. Si pasa a más casas, el fuego se hubiera expandido como la pólvora. Fue tremendo lo que pasó aquí en Villaviciosa”, comentaba otro vecino el pasado viernes mientras contemplaba las obras de desescombro de la vivienda afectada.
Los vecinos de Villaviciosa fueron desalojados durante unas horas. A última hora pudieron regresar a sus casas una vez que los equipos de extinción controlaron las llamas. En las labores, según fuentes de la Junta, participaron tres helicópteros, dos autobombas y los bomberos de la capital. Tal fue la situación que el humo fue visible desde muchos puntos de la provincia, incluida la capital. Es un ejemplo más. Un caso más que pudo ser peor.