La central de Páramo delSil tiene carbón para un año de producción y está próxima a cerrar su parque, la de Cubillos ya lo hizo
La central térmica de Anllares, en el municipio de Páramo del Sil, cumplió ayer su sexto mes consecutivo de desconexión y parada total. DANIEL
L.C. / Ponferrada
La central térmica de Anllares, una de las dos centrales bercianas de generación eléctrica mediante combustión de carbón, cumplió su sexto mes de parada total.
La central, situada en el Municipio de Páramo del Sil no tiene en estos momentos perspectivas de una próxima puesta en funcionamiento y conexión a la red.
Por otro lado el cumplimiento de este medio año ininterrumpido de parada coincide con la desconexión, el pasado viernes, del grupo III de la térmica de Compostilla II, situada en Cubillos del Sil y propiedad de Endesa. Este grupo era el único de los que en la última semana había estado en funcionamiento en dicha central, tal y como denunció en un comunicado reciente el comité de empresa de Compostilla II.
Este negro panorama se produce de forma paralela a la concentración a la entrada de la central de Cubillos del Sil de camiones cargados de carbón procedente de las cuencas berciana y lacianiega, a la espera de que Endesa decida recibir dicho carbón en su parque de carbones o pagar el carbón que las compañías productoras tienen almacenado en nombre de la Compañía eléctrica y que esta se niega a pagar, contraviniendo el contrato que tiene firmado con las compañías mineras.
Fuentes de Unión Fenosa, compañía eléctrica que explota la central de Anllares,en estos momentos el parque de carbones de la central de Páramo del Sil tienemineral acumulado para un año total de producción y el parque está a punto de cerrarse, porque está muy cerca de la saturación. En el mismo momento en que el parque se sature, Anllares dejará de recepcionar carbón.
Otro tanto sucede con el parque de Compostilla II, que, pese a que no está ni mucho menos lleno, la compañía ha decretado su cierre y la no recepción de una tonelada más de carbón. Además no ha pagado el carbón extraído por las compañías y almacenado por ellas, pese a haberse comprometido a ello, lo que ha determinado la acumulación de carbones en el acceso a la central y la denuncia del Grupo Alonso a Endesa por incumplimiento de contrato.