UNA PROVINCIA EN BLANCO Y NEGRO

Descendientes |
La mayoría de los chavales, y no tan chavales, que ven el edificio de la fotografía se quedan impasibles si les cuentas que es un palleiro de Burbia con cubierta de paja de centeno. Una construcción de la noble y olvidada familia de las pallozas, de las que todo el mundo habla mientras van desapareciendo de la geografía de nuestra provincia víctimas de la desidia y el abandono. Es una pena que desaparezcan y que en muy pocos años nadie se acuerde de ellas pues en ese olvido de palleiros, pallozas y casas de teito viajará la destrucción de la noble cuna de la que muchos de nosotros descendemos. La noble y orgullosa cuna de quienes nos regalaron una tierra digna del siglo XXI, con ordenador e internet, a base de vivir y trabajar en estas casas de lousa en la que hacían todas las tareas y afanes de la vida cotidiana, desde los trabajos artesanales a la indispensable matanza, aprovechando el calor de los ganados para que sirviera de calefacción del espacio que ayudara al fuego de las viejas cocinas o chimeneas. Noble cuna de trabajadores de sol a sol que no merecen que la desaparición de sus hogares acarree también el olvido de sus modos de vida y subsistencia, de su ejemplar manera de legarnos un mundo mucho mejor e irreconocible. Tan irreconocible sería para ellos la vida que nos legaron como van siendo para nosotros las casas que habitaron. |
![]() Fulgencio Fernández |
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