Elías Querejeta es el productor más influyente del cine español.
J. R. / Astorga
Uno de los salones del Hotel Astur Plaza fue el lugar elegido por la organización para el esperado encuentro de los medios de comunicación con los Premios de Honor 2009 del Festival de Cine de Astorga, el productor Elías Querejeta y el director Jaime Chávarri, el cual tuvo lugarel pasado sábado apenas una hora antes de la gala de clausura en el teatro Gullón. Previamente, en este mismo escenario, los dos máximos responsables de ‘El desencanto’ habían protagonizado una animada mesa redonda en torno a los avatares de aquel rodaje acaecido entre 1974 y 1975 y a lo largo de año y medio en la capital maragata.
Tengo la impresión de que no le agrada en exceso hablar de usted mismo y que este tipo de homenajes, como el que le brinda este certamen, le incomodan un poco.
QUEREJETA - No, lo que pasa es que el trato ha sido espléndido. Siempre el término homenaje no es algo que me conmueva.
Pero sabe que es la oportunidad que tenemos los periodistas de hablar con usted y conocer algo más sobre el proceso de creación de sus películas, aunque sospecho que usted es más de la teoría de que las películas hablen por sí mismas una vez que salen de la esfera del creador.
QUEREJETA - Creo que las películas hablan por sí mismas o deben de hablar por sí mismas, porque si no hablan por sí mismas esque no tienen contenido, es que no tienen mucho sentido.
Me imagino que vio en su momento el documental de Fernando Méndez Leite ‘El productor’, que propone un recorrido por sus cuatro décadas de trayectoria profesional.
QUEREJETA - No, no lo he visto. No lo he visto nunca. No me gusta nada verme en una pantalla.
¿Tampoco ha vuelto a ver las películas que ha producido a lo largo de todo este tiempo?
QUEREJETA - No, las películas las veo en todo el proceso, todos los días, todo el montaje, podría decir que cada milímetro. Pero una vez que la película tiene el visto bueno definitivo no la vuelvo a ver nunca más. Tanto es así que ‘El desencanto’ no la he visto. Cuentan cosas ahora de la película que me obligan a hacer un esfuerzo para acordarme de aquello que hablan.
¿Ese desapego ocurre con todas sus películas o tiene preferencia especial por alguna de ellas?
QUEREJETA - Ninguna. Además, no tengo preferencia por ninguna película. Tengo preferencia por el hecho de trabajar y seguir trabajando, eso sí.
¿Siempre mirando al presente, al futuro y nunca al pasado?
QUEREJETA - Siempre mirando al presentey al futuro, claro.
¿Qué tipo de productor hubiera sido Elías Querejeta de no haber tenido que trabajar bajo las excepcionales circunstancias políticas derivadas del régimen franquista?
QUEREJETA - No tengo la menor idea. No he hecho nunca esa comparación, ni siquiera mentalmente me he propuesto la posibilidad de esa analogía. Viví en unas determinadas circunstancias, me puse a trabajar cuando el franquismo todavía era un régimendictatorial duro y siniestro y, bueno, no había otra forma ni otro medio de trabajar.
¿Cree que se hacía entonces un cine más interesante por las especiales circunstancias del momento político?
QUEREJETA - No lo sé. Yo creo que no. Pienso que esa frase ingeniosa de alguien que dijo ‘Contra Franco se vivía mejor’ es una perfecta tontería.
Tengo una curiosidad acerca del cine que hace su hija, Gracia Querejeta, donde existe una constante argumental que es la figura del padre ausente y que se repite en la práctica totalidad de sus películas.
QUEREJETA - Bueno, no en todas.
Yo creo que sí, desde ‘Una estación de paso’ hasta ‘Siete mesas de billar francés’ pasando por ‘Héctor’ o ‘Cuando vuelvas a mi lado’. En todas se repite esa figura del padre ausente y cómo esa ausencia repercute en el resto de los personajes. ¿A qué cree que se debe?
QUEREJETA - No sé, no sé. Eso hay que preguntárselo a Gracia. Yo sólo te puedo decir que me gusta mucho trabajar con Gracia porque se trabaja muy bien. Trabajamos a partir de mucha discusión, pero bien.
Jaime Chávarri aparece en este momento de la conversación. Una reparadora siesta ha sido el motivo del retraso de su comparecencia con los medios. Continuamos la charla e interrogo al productor donostiarra sobre el cine que ve actualmente.
QUEREJETA - Bueno, veo un cine que está naturalmente influenciado por las nuevas tecnologías y en algunos casos con una gran utilización de esas nuevas tecnologías que en ocasiones resulta verdaderamente penosa. No hay todavía una adecuación entre las nuevas tecnologías y las formas de contar que pueden ofrecer esas nuevas tecnologías. No es la primera vez que ocurre. Esto ya pasó con la imprenta y que en un determinado momento supuso unatransformación realmente importante en el mundo literario y en el mundo del pensamiento. Luego hubo una adaptación y unos movimientos que no se hubieran producido de no haber existido la imprenta. Lo mismo que creo que va a haber una modificación en cuanto al acercamiento a la realidad que ofrecen las nuevas tecnologías, aunque opino que en ocasiones se utilizan de una manera muy poco adecuada.
El lenguaje escrito, el guión, por ejemplo, se cuida mucho menos de lo que se hacía en otro tiempo.
QUEREJETA - El guión es muy importante. Hace tiempo, en una entrevista, le preguntaron a René Clair qué era a su juicio lo más importante en la realización de una película. Éste dijo que el guión y el montaje son los procesos más importantes. Alguien le pregunto. ¿Y el rodaje?, a lo que el director francés contestó: “elrodaje lo puede hacer cualquiera”.
¿Cree que las nuevas generaciones le dan esa importancia al guión o les seduce mucho más la cámara?
QUEREJETA - No lo sé. Creo que hay una cierta tendencia a preocuparse más de los movimientos de cámara y acercarse a lo que yo llamo más el reportaje que a la toma de contacto con la realidad. Eso es lo que creo que se está produciendo y que todavía es un movimiento que tiende a que las nuevas tecnologías de alguna manera se conviertan en formas más hábiles para narrar.
CHÁVARRI - Es cierto que la parte técnica en el rodaje es lo que más fácilmente se puede aprender, la parte más inmediata que se puede enseñar en una escuela, pero en cambio aprender a escribir o aprender a dominar el lenguaje del montaje es algo para lo que hace falta experiencia y es mucho más complicado. No es exactamente que el rodaje lo puede hacer cualquiera, pero casi cualquiera. Por el contrario, escribir lo puede hacer muy poca gente y respecto al montaje la prueba es lo difícil que es encontrar un buen montador. Que te corte y te pegue donde tu digas es una cosa relativamente fácil, pero ofrecer una concepción distinta a la que el director pueda tener y que esté de acuerdo con el tema de la película, con el trabajo que ha realizado el director, es ya otro cantar.
QUEREJETA - Pero el montador es muy importante también porque si se monta día a día, como nosotros hacemos habitualmente, uno va viendo cómo el montador es capaz de acercarse a esa realidad que se ha rodado y como va configurando.
CHÁVARRI - Y sobre todo porque puede condicionar el rodaje del día siguiente. Ese aspecto en ‘El desencanto’ fue fundamental.
Me gustaría que me hablara de su relación profesional con Luis Cuadrado, responsable de la fotografía de ‘La caza’ o ‘El espíritu de la colmena’. Cuadrado creó una tonalidad muy específica y tengo entendido queademás eran muy amigos.
QUEREJETA - Muy amigos.
CHÁVARRI - Déjame que hable yo de Luis Cuadrado. Pienso que Cuadrado fue la única influencia concreta de un artista que ha tenido la fotografía del cine español. Pero al mismo tiempo él lo llevaba con una campechanía infinita. Yo fui director artístico de ‘El espíritu de la colmena’ y me acuerdo que un día estábamos preparando los decorados y las tonalidades de la película. Víctor Erice trajo unos cuadros de Vermeer. Luis abrió el libro y comento: “Ah, ya, que lo quieres amarillo, que ponga los cristales amarillos”. Se había enterado perfectamentede lo que quería pero no iba a decir ningún comentario que resultara pedante. Era completamente práctico en su trabajo.
QUEREJETA - Recuerdo que en una de las frecuentes comidas que teníamos de repente había una luz difusa en un interior y Luis me dijo: ‘Elías, no te lo creerás, pero dentro de poco con esta luz se va a poder rodar sin necesidad de iluminar.Tenía una gran intuición y ya entonces era un adelantado a todas las nuevas tecnologías.
CHÁVARRI - Las emulsiones nuevas dieron una enorme libertad al cine.Fue uno de los motivos por los que rodamos ‘El desencanto’ en blanco y negro. Se necesitaba menos luz y no era necesario tener a la gente esperando durante horas para iluminar una escena.
Supongo que un proyecto como ‘El desencanto’ hoy sería inimaginable de abordar por ningún productor.
CHÁVARRI - Fue insólito porque, aunque se hacían documentales, no era habitual que lo hicieran los productores de largometrajes. Los documentalesprácticamente no tenían explotación comercial, sobre todo en España. Pero también hay que reconocer que era un momento de curiosidad hacia el cine español que hizo que ‘El desencanto’, aunque con gran susto en la primera semana o dos, se estrenara en los cines cuando hoy hubiera ido a televisión directamente.
QUEREJETA - A lo largo del proceso de producción aquello fue ganando sin duda ninguna. Yo estaba totalmente convencido de que la película iba a salir en cines. Lo que no esperábamos era que estuviera un año en Barcelona y algo menos en Madrid contraviniendo la opinión generalizada de que aquello no lo iba a ver nadie y que ni siquiera se llegaría a estrenar. Lo curioso es que después de tanto tiempo la película se sigue viendo y las nuevas generaciones todavía se quedan asombradas.
CHÁVARRI - También pienso que el éxito de la película se debió a la curiosidad que había en ese momento hacia el cine español, lo que se iba a hacer a partir de ese momento despertaba una enorme curiosidad que después desapareció. Luego el propio título de la película fue inmediatamente adoptado por el lenguaje de la prensa y por el lenguaje político. Me daba mucha rabia porque llevábamos seis meses de democracia y se decía que era el desencanto de la democracia, justamente lo contrario de lo que había sido nuestra intención.