Logo de la-cronica.net


COMUNIDAD

La Junta estudia cobrar los rescates con negligencias

Cataluña ha abierto el debate. Cobrará los rescates en los que se demuestre negligencia. Castilla y León se lo piensa

El principal problema de los rescates en montaña es con los excursionistas aficionados que un día deciden subir el pico más alto.

M.C.C. / León
Cataluña ha sido la primera comunidad. Y no será la última. La Generalitat será desde el próximo mes de octubre la primera que cobrará por rescates de montaña donde se demuestre una actitud negligente. El coste para el montañero dependerá de varios factores, como los medios empleados en su rescate o las consecuencias de su desidia, pero los precios pueden estar entre los 300 y los 70.000 euros. Para que quede claro, antes de empezar a cobrar, el departamento de Interior del gobierno catalán ha realizado una campaña con consejos sobre las condiciones meteorológicas, la planificación del viaje, el uso de guías y mapas del recorrido y los equipos necesarios en un rescate.
El director general de Protección Civil de la Junta, Luis Aznar, reconoce que el tema está también sobre la mesa en Castilla y León. “No es fácil, ni tampoco es una cosa que vaya a ser inmediata, pero a mí me gustaría que quedara planteado antes del final de legislatura”, comenta Luis Aznar. Cobrar los rescates, advierte el máximo responsable del 112, no quiere decir que se vaya a pasar factura por todos. “Éste es un servicio público para todos los ciudadanos, pero si se advierte de un temporal y hay una persona que sube al monte desoyendo todas las recomendaciones, está claro es estamos ante una actitud negligente”, advierte el responsable leonés de Protección Civil en la Comunidad.
La gran pregunta es saber cómo se evalúan los costes de ese hipotético coste. En Cataluña lo han establecido en función del número de bomberos que intervienen en un rescate y el tiempo invertido. 30 euros la hora de trabajo de un bombero, 39 la de un vehículo y 2.271 la hora de vuelo un helicóptero. “Hay que tener en cuenta que un helicóptero es muy caro y que los servicios públicos se deben emplear bajo unos parámetros, no alegremente porque alguien quiere”, insiste Aznar.
Mientras en Castilla y León se lo piensan, en Cataluña ya está todo pensado, y tres son los casos claros en los que se tomará la medida. El primero, si no se hace caso a carteles o señales de prohibición o advertencias. El segundo, en caso de que el rescatado no lleve el equipo necesario y correcto para la actividad que esté practicando en el momento del accidente, y en tercer lugar, cuando una intervención esté injustificada.
Cantabria, aquí al lado, también lleva tres años ya poniendo precio a los rescates donde hay negligencias: 328 euros la hora de una dotación completa y 1.639 euros la hora de un helicóptero, menos que en Cataluña. No se ha cobrado nunca, pero la medida sí ha servido para disuadir al menos a los más atrevidos.
“Aunque aún no ha habido lugar para ponerla en práctica”, explican fuentes del gobierno de Cantabria, “hemos intentado señalizar dos supuestos. Así, tendrán que pagar tasas aquellos que practiquen actividades de riesgo en situaciones de fenómenos adversos previamente anunciados, así como los que entren en una cueva sin el permiso correspondiente y, dentro de ella, sufran algún tipo de lesión que suponga movilizar a los servicios de emergencia. Ésas son circunstancias objetivas para poder determinar que la tasa es aplicable”, señalan desde el gobierno cántabro.
El tema está sobre la mesa en más comunidades. Es el caso de Asturias, donde tampoco descartan poner una tarifa. En unas recientes jornadas de técnicos en emergencias celebradas en Cangas de Onís, la consejera de Presidencia, Justicia e Igualdad del Principado de Asturias, María José Ramos, reconoció que era una idea interesante, pero no quiso avanzar nada más. En cambio, la Federación de Montañismo asturiana consideró que sería “buena” pero advirtió que como el precio total de un rescate es demasiado elevado quizá lo mejor sería imponer una multa. Según su presidente, Juan Rionda, la normativa debería extenderse “al mar y a otras actividades deportivas.”
El Servicio Castilla y León 112 ha gestionado más de 140.000 emergencias en el primer semestre de este año, con un incremento del 5 por ciento. De ellas, 23.734 fueron en León.
Entre las actuaciones destacan 31.538 incidentes sanitarios en domicilios, 15.122 asistencias médicas en la vía pública, 2.855 accidentes de tráfico con heridos, 1.383 agresiones, 1.027 peleas, 539 atropellos, 436 accidentes laborales, 240 incendios en viviendas, 228 incendios de vehículos, 53 rescates de montaña, otros 19 rescates en agua, 8 accidentes de ultraligeros y parapentes y un accidente de avioneta. La medida, según Luis Aznar, se circunscribiría únicamente a los rescates de montaña, y a casos muy puntuales. “No se trata de cobrar; se trata de que todo el mundo, especialmente en la montaña, sea responsable”.
En este sentido, el grupo de rescate de la Agencia de Protección Civil de la Junta de Castilla y León ha intervenido desde su puesta en marcha en un total de 202 operaciones de salvamento y rescate, la más peligrosa hace 15 días en Cantabria, donde una escaladora resultó herida.
De esas 202 intervenciones, en el 2006 hubo cinco, 77 se realizaron en el año 2007, mientras que en 2008 se contabilizaron 70 operaciones de rescate y en lo que va de año 2009 se han alcanzado el medio centenar.
El pasado mes de agosto, el 112 de Castilla y León protagonizó el rescate de montaña más difícil. Una actuación brillante que también invita a la reflexión. Fue en la localidad cántabra de Horcados Rojos, donde una montañera de 31 años quedó atrapada y herida en la zona montañosa de Camaleño, y después de que los equipos de rescate de Cantabria y Asturias no pudieran acceder a la zona del accidente. En ese caso, según recuerda el responsable de Protección Civil de Castilla y León, “se jugaron la vida tanto los rescatadores como el gruísta y el piloto, y eso también hay que tenerlo en cuenta”. Luis Aznar puntualiza que ese rescate, en concreto, fue muy especial y no hubo negligencia, pero lo pone de ejemplo del sacrificio y la profesionalidad del cuerpo de elite del 112 dependiente de la Junta. “No sólo el rescatado se juega la vida; también quien se moviliza para ayudarle”, insiste el responsable de la Junta.
“Ha habido casos donde la gente ha subido al monte después de que se les adviertiera que era peligroso. Y es en eso en lo que quiero incidir. No estamos diciendo que se va a cobrar por rescatar a una persona en dificultades. Estamos diciendo que cuando no se puede ir al monte por las condiciones meteorológicas, o porque hay nieve en la carretera, no se puede ir. Punto”, reitera el director general de Protección Civil, Luis Aznar.

Publicidad
pix
publi
pix

© Promociones Periodísticas Leonesas, S.A.
Moisés de León, 49-bajo 24006 León (España)

Correos de La Crónica