Ejercicios físicos y un test psicotécnico por aspirante
Un autobús de la Armada ha estado esta semana en León. SECUNDINO PÉREZ
Es muy raro que haya un sólo día sin que en la Subdelegación de Defensa se realicen pruebas de acceso. Además de tener en cuenta los méritos profesionales y estudios realizados, los jóvenes deben hacer un test psicotécnico en los ordenadores que se evalúa en Madrid. Por otro lado, también el mismo día, se les somete a un reconocimiento médico y a pruebas de personalidad y psicológicas (pruebas de aptitud para determinar la capacidad en tareas operativas, técnicas y de servicios del aspirante). Posteriormente se les somete a unas pruebas físicas basadas en prueba de salto de longitud sin carrera, resistencia (carreras de ida y vuelta con intensidad progresiva en tramos de 20 metros), flexiones y abdominales. La última fase es una entrevista personal con un orientador profesional. Según los informes físicos y las aptitudes, el orientador ayuda al aspirante a a elegir el puesto que mejor se ajuste a tu perfil. Tal y como reconocen desde el propio área de reclutamiento, el objetivo es hacer una sencilla criba para evitar que entren jóvenes con lesiones. Las verdaderas pruebas vendrán durante los siguientes dos meses en los correspondientes cuarteles y, una vez superadas, conocerán su destino.