M.C.C. / León
El municipio de Luyego, que integran también Quintanilla de Somoza, Villalibre de Somoza, Villar de Golfer, Priaranza de la Valduerna y Tabuyo del Monte, tiene hoy 900 habitantes y “pleno empleo”. “Aquí no se va nadie. Hay trabajo para los jóvenes y cuidamos de la gente mayor con dos residencias”, explica la alcaldesa. Marisa Rodríguez, que cree que la lucha del mundo rural pasa por lograr calidad de vida. “Sólo así, el futuro es posible”.
En el municipio, poco a poco, han ido surgiendo iniciativas para aprovechar el medio ambiente y, sobre todo, el monte, sin olvidar el turismo rural, que todavía dispone de un gran potencial en esta zona cercana al del Teleno. En la zona hay minas de la época romana. Los romanos sacaron de estas tierras oro. Todavía hace unos años, una empresa lo intentó, pero los vecinos se opusieron porque entendieron que era preferible preservar el monte que generar una actividad que iba a ser pan para hoy y hambre para mañana.
Esa apuesta por una economía sostenible se refleja no sólo en los nuevos negocios, sino cosas más mundanas, como la compra de un electrocardiograma o un medidor del sintron. “Debemos intentar ser autónomos; no depender de los demás”, dice la alcaldesa.
En los últimos años, los proyectos ligados a la tierra se han desarrollado con fuerza. Hoy hay dos cooperativas de ovino, plantaciones de frambuesas, una fábrica de embutidos...
Sin embargo, pese a todo, Marisa Rodríguez se queja de la falta de ayudas. “Aquí sólo tenemos un Leader. No hay planes de reconversión, ni nada, y eso que aquí también se sufrió mucho. Necesitamos más ayudas”.