La demanda del propio mercado ha motivado el regreso a la actividad
La comarca ha recibido con optimismo la vuelta de la central a la actividad. M. MARCOS
Estefanía Niño / La Robla
La crisis de la minería avanza a pequeños pasos que arrojan un poco de luz a las cuencas tras las últimas semanas llenas de dudas y ansiedad en torno al futuro del carbón leonés. La central térmica de La Robla, antigua Unión Fenosa y a día de hoy propiedad de Gas Natural, ha vuelto a quemar mineral autóctono, una clara señal de que poco a poco el sector parece volver a la normalidad.
Desde la dirección de la propia empresa eléctrica se confirmó a La Crónica que la central ha vuelto a la actividad y que el humo de sus chimeneas no se debe a ningún tipo de prueba ni de mantenimiento sino a la vuelta al trabajo y la producción. Asimismo, se recalcó que “la decisión se ha visto motivada por la propia demanda del mercado”. En cuanto previsiones de futuro, la idea inicial es continuar con la actividad aunque será el propio ritmo del consumo y la demanda el que marque estas directrices, sin poder plantear a día de hoy un calendario a seguir.
Por su parte el alcalde de La Pola de Gordón, Francisco Castañón, se mostró optimista con la puesta en funcionamiento otra vez de la central, y manifestó que “es un gran noticia y significa que el carbón vuelve va a quemarse, a consumirse en el sitio donde debe, dando la mejor solución a la comarca”.
Esperanzas en el sector
Este pequeño paso de la central roblana es una fuente de esperanza para las cuencas leonesas, en especial para las explotaciones de la Montaña Central, propiedad de la Hullera Vasco-Leonesa, principal fuente de ingresos para la mayoría de las familias de estas comarcas. A pesar de que la crisis del carbón es general a nivel nacional, todas las alarmas saltaron en la cuenca gordonesa cuando, la Hullera informó a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), mediante un comunicado, que la térmica de La Robla no preveía la adquisición de carbón durante el próximo 2010.
La central de La Robla es uno de los principales clientes de la empresa minera y esta negativa creó en la zona una gran alarma social ante un futuro lleno de incertidumbres. Las reuniones del Ejecutivo con empresas mineras, sindicatos y eléctricas, tras las que se prevé la vuelta de un incentivo económico por la compra de mineral autóctono han dado cierta seguridad al sector minero aunque la situación sigue siendo delicada y las partes implicadas esperan ver, de una forma paulatina, la evolución del proceso.