El Consejo de Ministros Comunitario se reúne el lunes en Bruselas
Los ganaderos llegaron a repartir la leche en la calle. SECUNDINO PÉREZ
Sonsoles Sanz / León
Ante la celebración del Consejo de Ministros extraordinario que tendrá lugar el próximo 5 de octubre en Bruselas, la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) exige a la Comisión Europea que apruebe un paquete de medidas inmediatas y suficientes para rescatar a las pequeñas y medianas explotaciones familiares que en Europa se dedican al sector lácteo de la crítica y precaria situación en que se encuentran.
En un comunicado, UPA critica que la comisaria de Agricultura en funciones, Marian Fischer, pretenda dar a esta reunión extraordinaria un carácter de “comida de amigos” eludiendo todas sus responsabilidades de cara al sector.
Desde UPA consideran que “dado que el sector lácteo vive una situación crítica excepcional, precisa de medidas excepcionales”. Para ello, creen necesario que Europa habilite una partida presupuestaria específica para hacer frente a esta crisis, no dejando solos a los estados miembros ante este gran problema, “porque algunos tienen limitaciones presupuestarias considerables, como consecuencia de la crisis económica general. Se trata por tanto de una postura absolutamente insolidaria”, explican.
Paralelamente, UPA estima que será necesario incrementar los precios de intervención así como las restituciones a la exportación para poder ajustar la oferta a la demanda mediante la retirada de leche del mercado y su posterior venta a terceros países.
En relación con el incremento de la demanda, UPA estima que un mejor etiquetado de la leche y los productos lácteos, indicando su origen, es una herramienta capaz de impulsar la demanda dado que aporta confianza a los consumidores. La distribución de leche en los colegios también permitirá avanzar en esta dirección pero es preciso, afirman, una mayor flexibilización de esta medida para extenderla a todo tipo de derivados lácteos. También insisten en la necesidad de poner en marcha medidas para reequilibrar la cadena láctea y evitar el abuso sobre el colectivo de ganaderos.
En este sentido, desde la UPA se plantea una Ley de Comercio a nivel europeo, igual para todos los Estados Miembros que evite los abusos de unos eslabones sobre otros, permitiendo los acuerdos entre las partes integrantes de las cadenas agroalimentarias. También afirman que los contratos homologados con referencia de precio son útiles para aportar estabilidad.