A sus 88 años, Mariano Galindo ha estado a las buenas y, sobre todo, en tantas penurias. “La Cultural es una religión” dice a la espera del Barça.
Mariano Galindo, en su casa de Trobajo del Camino el pasado viernes, delante de una bandera de la Cultural.
Manuel C. Cachafeiro / Trobajo
Viernes 9 de septiembre. Es la una y cuarto, y hace apenas diez minutos que a Mariano Galindo le han dado una de las noticias de su vida. Su Cultural del alma se enfrentará al Barcelona de Guardiola y Messi en la Copa del Rey.Con 88 años de edad y toda una carrera también de árbitro, por fin puede celebrar una de las pocas alegrías que en tantos años de culturalismo le ha dado el equipo de sus amores.
Mariano es el socio número 1 de la Cultural y Deportiva Leonesa, un orgullo con el que sueñan los culturalistas de toda la vida, aquellos que nunca han abandonado el barco, ni siquiera en los peores momentos. “A mí me metió mi tío Eloy; hasta me enseñó el himno del equipo”, recuerda con cierta nostalgia. Y es que para Mariano Galindo, la Cultural, más que un equipo, “es una religión”.
Antes que él, fueron también socios número 1 el ex presidente Toribio Morán y Enrique Fernández, a quien todo León conocía como Kike, todo un histórico también de la cultura leonesa y del mundo del teatro.
A la muerte de Toribio Morán, en mayo de 2004, Mariano Galindo cogió el testigo. Lo muestra con orgullo, aunque también se acuerda, y mucho, de quienes le precedieron en tal honor. De tantos años como socio recuerda evidentemente el ascenso a Primera y aquellos partidos en lo más alto del fútbol español, pero también algunas tardes inolvidables, como un partido contra el Zaragoza en el antiguo campo del Ejido que la Cultural perdía 0-3 yacabó con empate (3-3) gracias al tesón leonés. “De lo que no me acuerdo es de lo peor. Ha habido tantas y tantas tardes”, dice en cambio con ironía.
Mariano Galindo también fue árbitro de fútbol.Llegó a pitar en Segunda División y fue juez de línea en Primera. De aquella época le quedan muchas fotos junto a los más grandes del fútbol de los años 50 y 60. El mundo del arbitraje es, a su juicio, tan complicado o más que el fútbol. “Nunca pitas a gusto de todos. Se pasa mal, la verdad. Llegué a Segunda pero lo tuve que dejar por la edad; empecé muy tarde”.
Mariano Galindo debe todo en el arbitraje a otro colegiado leonés, Blanco Pérez. De él conserva fotografías, como del tío que le introdujo en el mundo del fútbol cuando era un chaval. La casa de Mariano Galindo es un homenaje al club de sus amores. Una gran bandera del equipo, con su nombre y la inscripción del socio número uno, preside el salón. Por las paredes también se reparten cuadros con fotos de su paso por el mundo del arbitraje y una bandera más, la de León. “Soy muy leonés”, se confiesa.
Mariano Galindo contesta con el gran tópico del fútbol cuando se le pregunta si cree que la Cultural no ha podido hacer algo más. “El fútbol es así. Unas veces el balón entra y otras no”. De todas formas, también acepta un mea culpa, en el que incluye a todos los estamentos del club. “Hay muchos culpables: los jugadores, los entrenadores, los directivos y los aficionados, que en lugar de aplaudir cuando el equipo va mal se dedican a chillar”, dice.
La Cultural y Deportiva Leonesa nació un 5 de agosto de 1923 gracias a la iniciativa de Miguel Gutiérrez Díez-Canseco, que logró unificar a los dos equipos que existían entonces en la ciudad de León, Victoria y Gimnástica. Tres años después, se proclamó campeón del Campeonato Regional y, en sólo dos años, ascendió a Segunda División, en la que jugó la temporada 1927-28. Desde entonces, ha bajado a Tercera División, ha vuelto a subir, ascendió a Primera en la temporada 1954-55...En total, según datos del propio club, una temporada en Primera, 15 en Segunda, 28 en Segunda División B y 24 en Tercera División.
A la hora de repasar tantos años de culturalismo, desde los años 40 del pasado siglo hasta este año 2009, Mariano Galindo se detiene también en los mejores. Para el socio número 1 del equipo blanco, el mejor entrenador de la historia fue Galarraga y el mejor jugador, César, que triunfó en el Barcelona, el mismo equipo que ahora visitará León. Mariano Galindo espera disfrutar esa tarde del 28 de octubre de un gran partido de fútbol. A pesar de los achaques propios de su edad, no se pierde su cita dominical en el campo del Reino de León. Ve difícil que gane, “pero va a ser un gran partido”, aventura.
Tantos años como socios han dado para mucho. Además de todo lo dicho, Mariano Galindo tiene una frase más. “Orgullo de ser culturalista”. “Si uno es de León, no puede renunciar a ser de la Cultural. Hemos vivido malos momentos pero estoy convencido quemuy pronto estaremos en lo más alto. Al menos con esa idea sueño yo. Y espero verla hecha realidad”.