José Santos Álvarez Martínez. SECUNDINO PÉREZ
Secundino Pérez / León
USantos ‘the man’ & los chicos de León esperan. Rugen motores, las carreteras engalanan su asfalto. Mientras, decenas de bikers inician la marcha hacia un viaje que no termina nunca. ¡CAUTION! Los Cerdos vuelven a rugir. Esta leyenda forma parte del cartel anunciador de una ruta para los moteros de Harley-Davidson organizada por Santos, como le llaman sus amigos. Recuerda que recuperó el placer de viajar sin prisas en un traslado de una moto a Ponferrada. “Rodaba tranquilo por la carretera, sin prisas, disfrutando del paisaje y sintiendo la brisa a lomos de la moto mas carrozada de Harley, una Ultra; me sentía como cuando viajaba con mi Dyanne 6”. Ahí cambió todo. José Santos Alvarez Martínez vive en el centro de la ciudad. Le gusta ir caminando a su oficina en el barrio de San Claudio donde nació.
Muy cerca de allí en la calle Fuero, su padre abrió un negocio de recambios de automóvil Accecasa, tras llegar a León desde su pueblo San Román y trabajar de taxista. Sin conocer el negocio pero sabiendo que los colegas necesitaban recambios montó su primera tienda de accesorios para coches. Expandió el negocio en Valladolid y pronto abrió en Villarroañe, al lado de León, un taller de fabricación de molduras de aluminio para aletas de coches. Esta última ocupación le llevó a exportar a la primea fábrica de Renault en Francia, según recuerda su hijo Santos. Su padre enfermó ytuvo que ralentizar laactividad empresarial.“Mi padre era muy innovador, muy echado para delante, con don de gentes y siempre contándome proyectos”, así describe a su padre que murió joven dejando a su hijo con 15 años. Su madre siguió manteniendo la actividad como buena contable. El joven, que estudió en los Jesuitas, marchó a Madrid y estudió Económicas enla Universidad Autónoma, “que era nuevecita, se suponía que muy moderna, estaba Jose Luis San Pedro, Tierno Galván, lo mejorcito, pero llegó un momento que era peor que el colegio, funcionaba con los de adelante haciendo la pelota y los de atrás a lo suyo, y yo pensando que iba a volver a León a vender tornillos”.
Y Santos volvió, pero en poco tiempo ya estaba metido en el mundo de las motos donde se mantuvo casi dos décadas vendiendo Yamaha y BMW fundamentalmente. Hasta que un día Harley llamó a su puerta y cambió su vida. En el fondo era lo que quería desde niño pues como bien recuerda en su habitación siempre tuvo dos posters: uno de unamoto Harley-Davidson y otro de un avión. Con el tiempo invirtió un dinero ahorrado en obtener el carnet de piloto y volar con una avioneta Cessna. Así iba cumpliendo sus ilusiones al mismo tiempo que la realidad empresarial le llevaba por otro camino. Su madre se jubilaba y la tienda de accesorios para coches la cerraron. Él más tarde abandonaba la venta de motos para dedicarse sólo a la organización de rutas de Harley-Davidson. ¿Pero qué hacía con tanto material de stock almacenado?. La venta por internet a través de eBay le arrastraba si pensarlo a otra nueva actividad. Rutaleon66, que así se denomina en el portal virtual, desvela su buen hacer pues no tiene ni un solo voto negativo ensus ventas. “Igual que antaño los hombres cerraban un trato con un apretón de manos y la palabra era la que valía en eBay es igual. Los que te compran votan y refrendan tu fiabilidad”. Y así ha vendido trenes de juguete, piezas para coches y motos, grabados de Goyay lo último una cámara de fotos Hassebland de su amigo y también motero Kike. El año pasado, para celebrar su 50 cumpleaños, se fue a India y a las Maldivas.“Volar, saltar en paracaídas o la moto son sensaciones puntuales, pero viajar es ver la vida de otra manera. Todo cambia, hay tantas vidas como personas y tantos mundos como sitios y eso eslo que te da lamayor riqueza.