El Ademar logra la primera victoria europea a costa de un Skopje que no dio sensación de peligro
Héctor Castresana en un lance del partido. MAURICIO PEÑA
Jorge Callado / León
El Ademar cumplió con el primer objetivo de su participación en la Liga de Campeones logrando la primera victoria ante un rival que no demostró estar a la altura de esta competición y que de inmediato dejó de manifiesto que no iba a ser demasiado problema para el equipo de Jordi Ribera que tenía la misión de mantener la misma línea de trabajo de los dos últimos partidos disputados.
El equipo leonés llegaba después de dar una espectacular imagen en el derbi ante el Valladolid del pasado miércoles y el objetivo del técnico leonés pasaba porque sus jugadores intentaran mantener esa misma intensidad ante un rival bautizado como la cenicienta del grupo y que ayer lo dejó de manifiesto en un partido que tan solo tuvo la emoción de la ‘calentura’ de los macedonios justo cuando llegaron a inquietar a los leoneses en los últimos diez minutos de partido.
El Ademar comenzó a darse cuenta de la fragilidad del Skopje y eso llevó a que esa ansiada intensidad no estuviera de manifiesto desde el principio. Los de Ribera controlaban en el marcador, pero a medida que pasaban los minutos, la ventajas iban aumentando ante un rival que cometía numerosas imprecisiones y que llegó a contagiar de este juego a los leoneses en muchos lances del partido.
Con los artilleros del equipo leonés desaparecidos, Stranovski se convertía en el jugador más rentable de los locales. Lograba hacer ocho de los diecisiete goles de su equipo en la primera parte (cinco de ellos de penalti) y lograba abrir la primera ventaja importante en el marcador llegandoal final del primer tiempo con una diferencia de cuatro goles.
Era cuestión de tiempo. Ribera quería sentenciar por la vía rápida ya que enfrente no podía haber ninguna posibilidad de respuesta. El Skopje no estaba a la altura del partido y el técnico catalán quería resolver cuanto antes paramover el banquillo y dar descanso a los más habituales de cara al importante partido de Liga del próximo martes ante el San Antonio.
El Ademar llegó a tener hasta ocho goles de ventaja en los primeros minutos del segundo tiempo (23-16), una situación que se convirtió en el peor enemigo para los leoneses que se relajaron hasta tal punto que los macedonios llegaron a tan solo tres goles de diferencia aprovechando las imprecisiones locales y la precipitación en lo que más se les atascó, el ataque posicional.
A partir de ahí, el Skopje tiró el partido con la expulsión de Pekakovski y posteriormente la del entrenador Georgievsky que dejó a los macedonios varios minutos hasta con tres jugadores de campo, lo que supuso el camino sin problemas para la primera victoria del Ademar que ahora, casi sin tiempo ya piensa en el importante partido que jugarán el martes ante el San Antonio.