G. Martínez / Elda
El Cleba no pudo dar la sorpresa en Elda. Era una misión muy complicada, pero lo cierto es que las leonesas ya salieron con el partido perdido desde el primer minuto, por lo que las locales no tuvieron ningún problema para ganar un partido con total comodidad y sin ningún tipo de resistencia.
El equipo de Diego Soto salió dormido a la cancha y eso le pasó una muy dura factura ya que casi sin darse cuenta se encontraron con un parcial de 10-2 que dejaba encarrilado el partido. Con ese dibujo, el Cleba no pudo hacer nada y volvió a recordar los fantasmas de hace quince días cuando una salida sin intensidad acabó con una dolorosa derrota.
El equipo leonés llegó a Elda con la idea de ser un equipo competitivo y con ganas de dar guerra, pero este objetivo quedó tirado por tierra desde los primeros minutos y mucho más cuando al descanso se llegaba con un parcial contundente de 20-8.
Diego Soto se mostraba impotente. “Teníamos ganas de dar guerra, pero lo cierto es que cuando a un rival como el Elda le das una ventaja como la nuestra, entonces ya no ha capacidad de reacción. Nos pasaron por encima como un vendaval”, advertía el técnico leonés que espera que este tipo de partidos sirvan para aprender de cara a próximas citas.