Ahora que la crisis económica ha terminado los empresarios tendrán que utilizar otras excusas para despedir a sus trabajadores, los tertulianos del bar volverán a hablar de fútbol y coches y los periodistas tendremos que buscar otros temas con los que llenar. Lo que parecían brotes verdes están ya para podar, o al menos eso es lo que puede concluir cualquiera que mire a su alrededor en la tundra leonesa.
Ahora que la crisis ha terminado el alcalde de León puede permitirse viajar a Nueva York por tercera vez en un año (asegura el sabio Rodera que pasa más tiempo en Nueva York que el propio alcalde de Nueva York). Debe de ser frustrante estar en la ciudad con mayor variedad de restaurantes del mundo y cenar carrilleras de ternera babiana al prieto picudo dando conversación a Abel Pardo. Nadie dudada que el objetivo del viaje era el turismo, pero ellos defienden que es para promocionarlo y no para practicarlo.
Ahora que la crisis ha terminado la presidenta de la Diputación, los representantes de los empresarios y los sindicalistas pueden permitirse el lujo de reunirse para sacar como única conclusión que van a volver a reunirse. Después de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, lo que más llena la boca e hincha el pecho de los políticos es el diálogo social, que básicamente sirve para salir en las fotos y en los titulares. Se reunieron en julio, presentaron las grandes líneas de actuación y aseguraron que los técnicos iban a empezar a trabajar, de lo que resulta obvio concluir que no habían trabajado hasta ese momento. Meses después se reúnen para concretar la fecha de la próxima reunión, que todavía está por decidir.
Ahora que la crisis ha terminado, deje usted de pensar que está en paro o que no llega a fin de mes porque son sólo imaginaciones suyas.
Ahora que la crisis ha terminado, puede usted volver a emborracharse, que a buen seguro lleva sin hacerlo desde que empezó la recesión.