Fernández el alcalde viajero, se fue a Nueva York. Y, junto a él, la concejala de Turismo y Fiestas, Susana Travesí. Uno y otra con el objetivo de promocionar la ciudad de León en tierras americanas. Sí, ya no hay duda. La capital leonesa es un referente turístico para los neoyorquinos desde que ambos munícipes hayan decidido que resulta más fácil viajar hasta León desde allí que, por ejemplo, desde Cáceres. Son unos linces.
¿Y qué labor fue la prevista? Pues mire usted, señor guardia, promocionar los productos de León. La cecina, el chorizo, los pimientos, los puerros, el vino, la miel… en fin, esas delicias que se producen en la capital de la provincia para regusto de paladares propios y ajenos. Porque la ciudad de León, señoras y señores todos, es un inmenso vergel, un paraíso, donde se dan tales frutos y productos, y no, como se creía, en el Bierzo, o la Montaña, o la comarca del Cea… en todos esos hermosos parajes que conforman las tierras leonesas.
¿Y por qué de la promoción? Sencillo. Desde que el Ayuntamiento abandonó con arrogancia el Patronato Provincial con el fin de apañar la tristemente famosa –y municipalizada– Sociedad Mixta de Turismo, se denunció la incapacidad del PSOE para promocionar, como se merece, esta antigua ciudad. No cuela vender sólo las piedras enfermas de la Catedral o las románicas de San Isidoro. Faltan ideas. Y, por lo tanto, hay que mercadear con algo más. Y ese algo más supone sacar la nariz fuera de las fronteras capitalinas y, con ello, procurar tapar las necedades propias a raíz de que Fernández y compañía se levantaran en armas contra la Diputación, gobernada por el Partido Popular. Que por ahí fueron los tiros y no por diferentes galerías. Si el Palacio de los Guzmanes hubiera estado administrado por el Partido Socialista, no se habría producido el desprecio ni el portazo.
En definitiva, que Fernández y Travesí se fueron al país de Obama a no se sabe muy bien qué. Porque hay que ser fulleros para ‘vender’ algo que nos les pertenece y pretender anotarse el tanto con descaro y desahogo. Menos mal que para respaldar los productos de León está echando el resto la Diputación, desde donde se procura –y se consigue– abrir nuevos mercados, con la prudencia debida y los estudios previos al caso, como requiere toda acción promocional de este tipo. Ahora bien. Si lo que necesitaban Fernández y Travesí eran unas vacaciones americanizadas, bendito sea Dios y que hayan disfrutado. Pero enmascarar el viaje con la cecina y los chorizos… como que no. De verdad, señor guardia.
Julio Cayón es portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de León