La incidencia es “mínima” y la Junta retirará los controles de la plaga
La única forma de erradicar la plaga es cortar los árboles afectados. MAURICIO PEÑA
Marian García / León
La Junta de Castilla y León ha declarado la presencia de ‘fuego bacteriano’ –bacteria Erwinia Amylovora– en once pueblos de la provincia de León. Así se recoge en la edición de ayer del Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) que declara la plaga en los municipios de Santo Tomás de las Ollas, Palaciosmil, Campo, Villadecanes, Villadangos del Páramo, Pozuelo del Páramo, Castrocontrigo, Gradefes, Cubillos de Rueda, Villasabariego y Valdevimbre.
El responsable del área de Agricultura y Ganadería de la delegación leonesa de la Junta de Castilla y León, Fidentino Reyero, afirma que a pesar de que sean once los núcleos con focos de ‘fuego bacteriano’ se trata de una cuestión “residual”. En ningún momento afectan, añade el responsable político, a plantaciones frutales de grandes magnitudes y la mayor parte de la bacteria se concentra en plantas ornamentales.
De hecho el ciclo biológico de la bacteria Erwinia Amylovara juega a favor de los árboles frutales de la provincia de León. La mayor incidencia de la bacteria se concentra durante la primavera y el verano. Es en la actual época de otoño cuando la bacteria remite sus efectos. Prueba de ello es que la delegación leonesa de la Junta de Castilla y León pondrá fin al dispositivo de vigilancia y control del ‘fuego bacteriano’ mañana, 15 de octubre. “La llegada del otoño no nos deja seguir haciendo prospecciones”, indica el responsable del área de Agricultura y Ganadería de la Junta en la provincia de León. El dispositivo de la Junta, que contaba con diez equipos integrados por un capataz y un técnico cada uno abandonarán sus tareas hasta la próxima primavera, confirma Fidentino Reyero.
En un balance de la incidencia del ‘fuego bacteriano’ en el presente año, Fidentino Reyero confirma que la incidencia ha sido muy inferior a la registrada el pasado año y sobre todo a la contabilizada en el año 2007, momento de más incidencia de la plaga en la provincia de León.
Así, los datos manejados por la Junta de Castilla y León cifran en 201 los árboles frutales afectados por el ‘fuego bacteriano’ en lo que va de año en la provincia de León. De ellos, añaden las mismas fuentes, 107 eran perales y 94 manzanos. “Lo bueno de este año es la poca la incidencia económica y social en las zonas afectadas. Estamos hablando de los árboles de particulares y no de producciones extensivas como ha ocurrido otros años”, asegura Fidentino Reyero. Aún así, añaden desde la Junta de Castilla y León, “mantenemos un marcaje férreo para proteger las zonas más sensibles.
Además de la declaración de ‘fuego bacteriano’ en la provincia de León, la Junta ha detectado su presencia en seis localidades palentinas y dos vallisoletanas.