El Reale Ademar evidencia las carencias de un San Antonio que ya no es el que fue
Ruesga realiza un lanzamiento por encima de la defensa leonesa. M. PEÑA
Nacho Sáenz de Pipaón / León
Ya sólo queda la carcasa de lo que fue un gran San Antonio. Hoy el conjunto antoniano adolece de cualquier virtud que antaño le sirvió para entrar en el Olimpo de los mejores equipos de Europa. Aún conserva alguna perla de su esplendoroso pasado como Carlos Ruesga, pero tiene demasiados ‘jubiletas’ con nombre que más que aportar, restan.
Al Reale Ademar, ayer, le costo ponerse por delante en el electrónico el tiempo que tardó en coger el ritmo del partido. Fue a los siete minutos cuando Castresana ponía por delante por primera vez a su equipo (4-3), una renta que creció hasta los cuatro goles (9-5) en el minuto 16, lo que obligó a pedir tiempo muerto a Villaldea para dar una ‘colleja’ a sus jugadores y, de paso, pedirles que no se fueran tan pronto del partido.
Ruesga, que pronto acabará en una escuadra más ambiciosa, se encargo de mantener a su equipo en esa desventaja honrosa de tres o cuatro goles, pero nunca daba la impresión de que la renta ademarista pudiera menguar, sino más bien aumentar.
Y así fue con un penalti de Stranovsky que ponía el 13-8 a los 21 minutos de partido.Una renta muy amplia, teniendo en cuenta que aún quedaban dos tercios de partido por jugar. Y si la diferencia en el juego era abismal, comparar la actuación del portero ademarista Mirko Alilovic con la del antoniano Malik Berisevic, era como de comer a mirar.
Aunque en los últimos minutos de la primera mitad el San Antonio le puso el orgullo de alguien que fue grande y que está herido, de poco le sirvió a los antonianos, sólo para mantener el tipo (18-13) y para evitar que una sonrojante sentencia del partido ondeara ya en el electrónico del Palacio de Deportes.
La segunda parte, de este modo, dio de sí lo que se esperaba, o sea, un paseo del Reale Ademar ante un conjunto antoniano roto, por lo que el único interés que le quedó al partido fue comprobar cómo quedarían los guarismos en el resultado final. Eso sí, al Ademar le vino bien un rival tan débil para evitar un desgaste innecesario de cara al partido que este sábado disputarán en la ‘Champions’, y donde seguro que sí tendrán un rival delante que les plante cara.
Y es que, visto lo visto, hoy día casi da más miedo el Cuenca, el Alcobendas o el Cangas que el propio conjunto antoniano. Ayer no hubo ni San Antonio, ni ‘san gaitas’ en el Palacio, sólo hubo un equipo sobre el parqué, ‘San Ademar’.