L.C. / León
Andrés Mayo, conocido como el ‘violador del chándal’ y que durante dos años (1989 y 1990) cometió once agresiones sexuales, cuatro violaciones y seis tentativas en León y Asturias, se enfrenta ahora a una petición que suma 127 años de cárcel entre la petición del fiscal y la acusación particular.
El ‘violador del chándal’ negó ayer durante la primera sesión del juicio que comenzó en la Audiencia Provincial de A Coruña, ser el autor de las ocho nuevas agresiones sexuales que se le imputan (cinco delitos de violación en grado de tentativa y otros tres consumadas), además de tres delitos de robo con violencia entre 2006 y 2007.
Mayo, de 41 años y natural de Benavente, ya fue condenado a más de cien años de cárcel, aunque sólo cumplió doce por buen comportamiento y salió en libertad en 2002. Por estas nueva causa, acusa a la Justicia de “mirar para otro lado” en los más de dos años que lleva en prisión y criticó la actuación policial, tal y como recoge El Correo Gallego.
El ‘violador del chándal’, informa el citado rotativo, argumentó que los días en que se produjeron las agresiones –entre diciembre de 2006 y agosto de 2007– se encontraba en su casa con su familia.