Aguirrezabalaga y Alilovic lanzan al Ademar a su primer triunfo a domicilio de la temporada
El central sueco del Ademar, Dalivor Doder, lanza por encima de la defensa rival. M. MARCOS
Roger Wawrinka / Zurich
El Ademar aprovechó a la perfección su visita a Suiza. Los leoneses necesitaban ganar por muchas razones. La más inmediata, para poner un pie y medio en los octavos de final de la Liga de Campeones. La más importante, porque a los de Jordi Ribera les faltaba un triunfo fuera de León para confirmar el despertar apuntado contra el Kiel, Valladolid y San Antonio. Y el más importante, porque el triunfo en Zurich supone la confirmación de que el Ademar vuelve a ser el que encandila a la afición leonesa.
No fue un partido perfecto. A la maquinaria del Ademar todavía hay que echarle más gradas para que todo ruede como el técnico y la afición desean, pero mientras llega ese momento, al equipo ademarista le basta con algunas rachas de buena defensa, la inspiración de su portero y un ataque en el que cada vez aportan cosas más jugadores para llevarse partidos como el de ayer que permite al Ademar tener ya un puesto entre los cuatro primeros en su mano con posibilidades de pelear hasta pro la segunda posición.
En cualquier caso, el Ademar no tuvo un partido sencillo. Los suizos empezaron el partido con fuerza, metiendo presión a un Ademar que no se encontraba cómodo en defensa y que veía como los locales llegaban a mandar hasta por cuatro goles de ventaja (10-6, cuando el partido ya había cumplido su primer cuarto.
Ribera llamó a los suyos a capítulo y el efecto del tiempo muerto fue devastador para el Amicitia Zurich. Mandó al banquillo a Bicanic y en su lugar colocó a Aguirrezabalaga. A partir de ahí el Ademar empezaba a jugar con siete jugadores porque el croata era un alma en pena sobre la pista. Aguirrezabalaga puso los goles que le faltaban a la primera línea leonesa y para completar la fiesta Alilovic, inédito hasta ese momento, enlazó cuatro paradas de mérito que permitieron que el Ademar igualara la contienda y se fuera al vestuario en el descanso con un tanto de ventaja (14-15).
El Amicitia no pensaba tirar la toalla antes de tiempo y, aunque el Ademar salió concentrado después del intermedio, unas buenas acciones en la portería del lituano Vaskevicius y unas lagunas defensivasdel Ademar permitieron a los suizos volver a colocarse por delante en el marcador (22-20).
Era un momento crítico. Los leoneses no podíandar aire a su rival. Krivoschlikov, más entonado que Costa aprovechó las paradas de Alilovic para matar en contraataque y Buntic y Prce tomaban en esos momentosel relevo en el lanzamiento de Aguirrezabalaga. Primero un parcial de 0-3 y poco después otros de 1-4 cambiaban radicalmente la decoración de un partido que pasaba de estar en manos de los suizos a tenerlo el Ademar en su mano.
Con tres tantos de ventaja y 10 minutos por jugarse, el Ademar no podía fallar. Los suizos se entonaban en ataque, pero unas veces la conexión leonesa entre Vega y Castresana y otras la croata con Prce y Buntic como ejecutores conseguían que la renta no se redujera hasta el bocinazo final en el que el Ademar festejaba su primer triunfo fuera de casa para dejar atrás las dos derrotas y otros tantos empates que presentaban hasta ahora los de Ribera como balance de la temporada y tomar aire para preparar otro partido durísimo, el que tendrán que disputar dentro de una semana en el Palau contra el Barcelona que no puede volver a fallar si no quiere decir adiós al título de liga. Una semana entera para preparar un partido, algo que ya casi no recordaban los ademaristas en medio de esta vorágine de partidos que marca el arranque de cada temporada.