ICAL / Valladolid
La campaña de vacunación contra los tipos ‘A’ y ‘C’ de la meningitis impulsada por la Consejería de Interior y Justicia en Costa de Marfil ha concluido hoy con éxito tras inmunizar desde el pasado 8 de octubre a 17.000 niños menores de 14 años. Se trata de una población “muy vulnerable”, especialmente, en aldeas de zonas selváticas de un país con una mortalidad de 102 fallecimientos por cada 1.000 nacidos vivos, según informaron fuentes del Ejecutivo autonómico.
El acuerdo para esta campaña fue rubricado por el consejero de Interior y Justicia, Alfonso Fernández Mañueco, con los responsables de la Asociación África Arco Iris. Esta iniciativa desarrollada por la Fundación Cooperación y Ciudadanía de la Junta de Castilla y León ha permitido ampliar el calendario de vacunaciones del Gobierno de Costa de Marfil, que no cubre la meningitis ‘A’ y ‘C’.
Cuatro equipos integrados por médicos, enfermeros y voluntarios comenzaron la campaña en Abiyán, al sur del país y antigua capital administrativa, desde donde se desplazaron hacia el norte atendiendo progresivamente a las zonas prioritarias que marca el sistema sanitario del país, según sus programas de vacunaciones y las necesidades de cada área.
En la planificación del trabajo se han cubierto cada jornada dos o tres puntos. En primer lugar, los equipos preparaban las vacunas y luego se desplazaban a las zonas asignadas, en las que previamente se había divulgado la actividad. Se instalaban dispensarios y se organizaban las colas de vacunación con ayuda de los voluntarios y, en ocasiones, de los maestros del lugar.
Si en alguna ocasión sobraban las vacunas de las preparadas para una zona, se inyectaban también a niños mayores de 14 años e incluso a adultos aunque la demanda de los niños era habitualmente “elevada”. Esta campaña, apoyada por la Junta de Castilla y León con 50.000 euros, se ha completado con la vacuna contra el tétanos en determinadas zonas y con el reparto de 3.000 preservativos dentro de una primera campaña de sensibilización contra el sida.
Por otra parte, tanto la Sociedad de Promoción del Turismo de Castilla y León (Sotur), como la Fundación Real Valladolid han colaborado mediante la cesión de material escolar y equipaciones deportivas para los niños de Costa de Marfil.
Tras las consecuencias de la guerra civil, que finalizó en 2004, la situación en este país se ha deteriorado por la crisis económica tras el desplome de los precios en las mercancías que les proporcionaban sus mayores ingresos, como el café o el cacao. Los desplazamientos masivos de la población hacia las ciudades han dejado completamente desatendidas las zonas rurales, golpeadas periódicamente en la franja costera por enfermedades infecciosas. Costa de Marfil tiene nueve médicos por cada 100.000 habitantes y la gran mayoría de las infraestructuras sanitarias de las zonas rurales son “insuficientes” o están “obsoletas y abandonadas”.
Cooperación
Las políticas de cooperación al desarrollo de la Junta de Castilla y León financiaron durante 2009 cerca de un centenar de proyectos en países de Iberoamérica, África y Asia con las distintas líneas de subvenciones, de acción directa y de ayudas de emergencia ante catástrofes. Gracias a estas partidas se impulsan proyectos en educación, salud, alimentación, acceso al agua potable, vivienda, comercio justo, igualdad de oportunidades o protección del medio ambiente de los que se beneficiarán este año más de dos millones de personas en países desfavorecidos.
A través de la Fundación Cooperación y Ciudadanía, constituida el 28 de diciembre de 2008, la Junta de Castilla y León también apoya actualmente otros proyectos como en Corrientes (Argentina), para que 500 niños completen la educación primaria universal, o en Naso Teribe (Panamá), donde se seleccionará a seis jóvenes indígenas para que se formen durante tres meses en Castilla y León como agricultores y ganaderos e impulsen un efecto multiplicador cuando regresen a su comunidad de origen. Asimismo se financia el rodaje del documental de ‘La guerra contra las mujeres’, que recogerá en seis países de África los testimonios de las víctimas de la violación como arma de guerra.