El libro ‘Caminos de Arte. Gómez Moreno y el Catálogo Monumental de León’ se presenta esta tarde
Fotografía de Puerta Obispo tal y como estaba a principios del siglo XX y como aparecía en el ‘Catalógo Monumental’ de Gómez Moreno, un buen ejemplo de lo que ha sido y ya no es.
Fulgencio Fernández / León
Uno de los libros más veces citado por los estudiosos de nuestro patrimonio es, sin duda, el ‘Catálogo Monumental’ de Luis Gómez Moreno, durante mucho tiempo la única referencia seria y sistemática de los bienes de esta tierra.
Sin embargo, el problema para muchos interesados en ‘el catálogo’ era que, como tantos libros históricos, resultaba difícil de encontrar. Para ellos se presenta hoy en la biblioteca de la Fundación Sierra Pambley (a las 20 horas) un libro realmente interesante: ‘Caminos de Arte. Manuel Gómez-Moreno y el Catálogo Monumental de León’, que recoge las conferencias pronunciadas a finales del año 2008 con motivo del Centenario de la elaboración del catálogo monumental de la provincia y en cuya presentación correrá a cargo de Luis A. Grau, director del Museo de León y autor de alguno de los textos del volumen. El citado Grau señala que “este catálogo es una obra de referencia inevitable, se podría decir que es ‘la obra de referencia’ en la historiografía monumental, no solo de León, que es una de las provincias que tuvo el privilegio de que trabajara aquí Gómez Moreno, también de las otras provincias que contaron con esta labor de Gómez Moreno. Tras él se han hecho otros catálogos, pero los más antiguos siguen siendo los de Ávila, Salamanca, Zamora y León, hechos en la primera década del siglo XX.”.
El hecho de que después de este catálogo se vivieran décadas de olvido y abandono del patrimonio, leonés en este caso, ha incrementado el valor de este trabajo de Gómez hasta el punto, señala Grau, de que hoy ya “es un libro imprescindible pues nos dice como estaba nuestro patrimonio hace cien años y como lo conservamos en la actualidad, con el valor añadido de que está realizado por Gómez Moreno, uno de los más importantes historiógrafos de España, cuyos trabajos siguen siendo insustituibles. Cualquier trabajo que sobre patrimonio se ponga en marcha ha de hacer mención a Gómez Moreno, la referencia insustituible”.
Ilustra el director del Museo de León sus afirmaciones con algunos ejemplos en los que la presencia de las fotografías realizadas para el catálogo se convierten en un material precioso, una referencia, pues no s encontramos con muchos monumentos que se han deteriorado, otros que han desaparecido. No hay mejor forma de realizar la comparación “Por ejemplo, ahí está la foto que muestra el derribo del edificio que comunicaba el Palacio del Obispo con la Catedral de León, o la iglesia de Montealegre, hoy en ruinas y realmente vistosa en aquellas fotos. O las fachadas del palacio de Renedo de Valdetuéjar y el monasterio de Eslonza, que en la actualidad las podemos ver pero en distintos lugares de la capital leonesa”.
Otro de los autores que participó en el ciclo de conferencias que dio origen al libro que hoy se presenta en León fue el profesor Manuel Valdés, que habló de la presencia de Gómez Moreno en la historia del arte español y señaló una curiosa paradoja. Afirmaba Valdés que “las aportaciones de Gómez Moreno a la Historia del Arte en aquel momento fueron el punto de partida para la nueva visión de esa disciplina en el campo de los estudios universitarios y en la explosión de publicaciones que sobre el tema se produjeron a partir de su magistral estudio”; sin embargo, se dio la curiosa circunstancia de que este personaje, autor de más de 250 estudios, “nunca fue catedrático de Historia del Arte”. A la hora de analizar el momento histórico en el que realizó sus trabajos, Valdés incidía en que hay que señalar que “fue muy importante la llegada a la Universidad Complutense de Elías Tormo, que coincidió con la de Gómez Moreno en 1913, y a partir de este instante empezaron a surgir los estudios de doctorado, de modo que estudiantes e investigadores de todas la universidades de España tenían que irse a Madrid a realizar su doctorado. Y del mismo modo Francisco Murillo Herrera, que crea el laboratorio de Arte de Sevilla, de donde saldrán muchos historiadores del arte. Así confluyen las dos escuelas y los máximos exponentes de esta disciplina, entre ellos Gómez Moreno. No hay que olvidar que en 1968 un discípulo de éste pone en marcha la primera licenciatura de Historia del Arte de las universidades europeas”.
También recordó Manuel Valdés cómo Gómez Moreno llegó hasta León para trabajar en la catalogación de nuestro rico patrimonio. “El marqués de Pidal, a instancias del ministro del ramo -El conde de Romanones- fue quien encargó a un joven Gómez Moreno la catalogación del patrimonio monumental de León, Ávila, Salamanca y Zamora, que constituyen la primera catalogación monumental de la Historia del Arte pero el problema es que esas catalogaciones siguen donde él las dejó en el año 1910, llegó a donde llegó, pero a los lugares a donde no llegó han sido imposibles de catalogar..., tal vez por las ambiciones personales que se concentraron en la elaboración de un nuevo catálogo en torno a los años 80. Y si ello fuera poco, también está su obra sobre las iglesias mozárabes. En fin, Gómez Moreno ha sido providencial para León”.
Y ahora está más al alcance de todos en este libro que, además, sale a la calle con un precio realmente asequible, tan solo 10 euros.