León ha crecido sin construir al mismo tiempo ambiciosas infraestructuras para evitar el colapso de tráfico de entrada y salida de la capital. Una ciudad que es cruzada por dos autovías –a Burgos y Benavente–, dos autopistas –Asturias y Astorga– y tiene en ejecución un quinto proyecto a Valladolid, sufre sin embargo el estrangulamiento del tráfico en su periferia con grandes atascos en horas punta. Michaisa, el paso por Trobajo del Camino, el cruce de Carrefour o la entrada desde la carretera de Asturias se colapsan a diario. Mientras la ronda noroeste, o lo que es lo mismo, la conexión entre La Virgen del Camino con la N-630 y el Hospital, en la ronda este, se retrasa sine die por falta de presupuesto y, sobre todo, por falta de ambición política de los ayuntamientos de León, San Andrés y Sariegos, que no acaban de exigir en serio su ejecución al Ministerio, los primeros pasos están dándose en el sur, el cruce de Michaisa está en obras desde hace dos semanas. Por fin parece que algo se mueve para solucionar situaciones que no vienen de hace 10, 20, ni siquiera 30 años, sino de más lejos. León, aunque haya crecido hacia su alfoz, sigue transitando por las mismas vías que hace un siglo. Sólo por Michaisa pasan a diario más de 45.000 vehículos, lo que da buena idea de la necesidad de afrontar en serio un cambio real. La entrada en funcionamiento de la ronda sur, en su primera y su segunda fase, se ha demostrado que no es suficiente para aminorar los atascos en las salidas hacia Valladolid, Madrid y Astorga. El Ayuntamiento anuncia ahora una propuesta más para convertir el cruce de Carrefour en una gran rotonda, una obra en la que es necesario contar con el Ministerio, que es el titular de la vía. Los técnicos municipales consideran que ahora sí es posible reducir el tráfico. Ojalá sea así y haya financiación para acabar con ese punto negro y también con los cruces de La Candamia y el Hospital de León, en la ronda este, que ya están en proyecto. La capital leonesa necesita afrontar de una vez un verdadero plan de dé continuidad al paso por la ciudad. En todas las ciudades de los alrededores se ha solucionado ya: Oviedo, Gijón, Valladolid... Lo que está claro es que el problema del tráfico no puede ser una asignatura pendiente sin solución. El Ayuntamiento de León se lo está tomando en serio. Hay que darle un margen de confianza, pero pensando en que ha llegado la hora de acabar con un problema eterno.