Otero, Castresana y Larrauri cobran 87.536 euros y el presidente 81.156
Inmaculada Larrauri, Joaquín Otero y Héctor Castresana.
Alfonso Martínez / León
El secretismo con el que se trata en muchas ocasiones el sueldo de los políticos al aparecer reflejados únicamente en los presupuestos de las administraciones ha saltado por los aires esta semana en el caso de las Cortes.
Ser presidente de la Junta no le proporciona a Herrera el salario más alto de la comunidad. Concretamente, cobra cada año 81.156 euros brutos. Por encima de esta cifra se sitúan once procuradores que disponen de dedicación exclusiva y de los que tres son leoneses. Se trata de la parlamentaria socialista Inmaculada Larrauri, que es secretaria segunda de las Cortes, y de los dos procuradores leonesistas, Joaquín Otero y Héctor Castresana, que reciben igual retribución como portavoz y viceportavoz del Grupo Mixto respectivamente. Todos ellos perciben al año un salario de 87.536 euros.
Por encima de esta cifra se situaría el presidente de las Cortes, José Manuel Fernández Santiago, con una retribución de 96.157 euros. Los vicepresidentes de la cámara reciben la misma cantidad que los secretarios y que los portavoces.
En la actualidad, un total de 20 de los 83 procuradores en las Cortes (el 24%) disponen de dedicación exclusiva. A los cinco miembros de la mesa y a los diez de las direcciones de los grupos (cuatro del PP, cuatro del PSOE y los dos leonesistas) se han unido este año cinco procuradores liberados sin estar en la dirección de los grupos ni en el órgano de gobierno de la cámara pero que reciben una retribución inferior.
Esto supone un paso más hacia la profesionalización total del Parlamento, lo que supondría que todos tendrían un sueldo fijo. El objetivo marcado por su presidente establece que en esta legislatura se avanzaría notablemente en el proceso. Los grupos ya estudian las vías que se han adoptado en otros parlamentos autonómicos, que en su mayoría han optado por fórmulas mixtas en las que se pueden acoger a la dedicación exclusiva con un sueldo de las Cortes o mantener su ocupación y percibir sólo las retribuciones por asistencia a las sesiones en la cámara.
Al margen de las 20 dedicaciones exclusivas, el resto de parlamentarios cobra en función del número de veces que se desplazan a Valladolid para asistir a un Pleno o a una comisión. En este caso, la retribución asciende aproximadamente a 180 euros por cada sesión en la que participan, cantidad a la que hay que añadir una dieta por desplazamiento de 0,25 euros por kilómetro desde su lugar de origen.
A la hora de calcular el sueldo de estos últimos hay que tener en cuenta que suelen celebrarse 18 plenos anuales (dos al mes exceptuando julio, agosto y enero, que no son periodos hábiles).
Además, los parlamentarios participan en varias comisiones, cuya periodicidad de reunión no es fija, ya que depende de la actividad parlamentaria y del número de iniciativas que se refieran a cada materia.
A la hora de valorar estos datos, hay que tener en cuenta también que los grupos parlamentarios reciben también una asignación mensual con el objetivo de favorecer su funcionamiento interno y sus acciones en cada una de las provincias de la comunidad, una asignación que depende del número de procuradores de cada grupo.