La noticia hace 50 años era su potencial para producir penicilina. Hoy todo son ERE y cambio de propiedad
Manifestación de la sociedad leonesa en apoyo a los trabajadores de Antibióticos en los años 90 del siglo pasado, cuando empezaron los problemas. MAURICIO PEÑA
L.C. / León
La historia de Antibióticos S.A. es la historia del sueño empresarial leonés. Durante décadas, lograr ser trabajador de la empresa farmacéutica era casi como convertirse en funcionario, un trabajo para toda la vida.
León es todavía uno de los mayores centros de producción farmacéuticos de España, aunque el motor del sector viva demasiados vaivenes y ya no sea la locomotora de una actividad que nació en la capital con el siglo XX. En diciembre de 1903 se constituyó en León la primera empresa químico-farmacéutica, la “Sociedad Leonesa de Productos Químicos”, aunque ya había algún intento anterior y alguna farmacia también hacía sus pequeñas dosis en pastillas. Con un capital de millón y medio de pesetas, la Fábrica Merino, como también se conocía, abrió la camino a otros muchos proyectos: Abelló, Syva, Ovejero...
Después de la Segunda Guerra Mundial, Antibióticos fue el más importante. Con el respaldo económico de grandes grupos empresarialescomo Abelló, Ibys, Llorente y Uquifa, la empresa se puso en marcha en las instalaciones de la carretera de Zamora. El descubrimiento de la penicilina abría un enorme campo al que también se sumaroncapitales extranjeros como Celtia y Leti y aportaciones científicas procedentes de la multinacional “Schenley, Inc”.
Según cuenta Ricardo Ferradal en una revista de los 50 años de la Fudación Sindical de Representantes de Comercio de León, en1953 la empresa empezó a producir sus primeros medicamentos.
Antes, León se había movilizado para lograr el objetivo de convertirse también en un motor industrial. Así, el entonces Ayuntamiento de Armunia cedió los terrenos —1.000 metros cuadrados— y concedió los permisos en un tiempo record.
Durante su primer año de vida “Antibióticos S.A” elaboró 500.000 dosis de penicilina. Dos años más tarde la planta leonesa abastecía ya a gran parte del mercado nacional, y lo que es más importante, ofrecía garantías de calidas dentro de un sistema sanitario demasiado precario. Los medicamentos que salían de León a finales de 1955 se situaban ya entre los mejores del mundo, debido en gran medida, a la adquisición de patentes norteamericanas propiedad de “Bristol Laboratories” con sede en Nueva York.
Un hecho destacable dentro de la historia económica de la capital leonesa es la formación de un eje industrial a orillas del Bernesga que a fecha de hoy está practicamente desmantalado. A mitad de siglo la principal actividad fabril de la ciudad se dibujaba desde “Laboratorios Ovejero” hasta la planta de la “Azucarera”. A la imponente chimenea de “Antibióticos S.A” se sumaban la factoría propiedad de “Jabonera Leonesa”, dando así una imagen de ciudad moderna e industrializada.
El espejismo económico comienzó a romperse décadas más tarde cuando la producción industrial española se polariza en torno al País Vasco y Cataluña.De este modo, zonas en pleno auge como Burgos o León quedan olvidadas y las infraestructuras necesarias para el empuje definitivo son ignoradas en cada legislatura.
La empresa fue pasando por diferentes manos. Entre ellos Mario Conde y Juan Abelló que en 1987venden“Antibióticos S.A” al grupo italiano “Montedison” e inician su aventura en Banesto. A lo largo de ese año el ex banquero y el magnate financiero se hacen con un paquete de acciones en la multinacional milanesa cercano a los 18.000 millones de pesetas. Con éstas y otras cifras Conde comienza una ascensión fulgurante en el mundo de las finanzas.
El escándalo se descubre años más tarde cuando la venta de “Antibióticos” se vincula a los denominados artificios contables, esgrimidos como argumento por Conde durante su defensa en el caso Banesto.
En 1990 el ex banquero, Abelló y Botín venden todas sus participaciones en el holding “Montedison” y como consecuencia de ello, la producción y administración de “Antibióticos S.A”queda en manos deintereses italianos.
A partir de ahí, la empresa que un día lideró la modernidad en León empieza un declive que no cesa. Manifestaciones, regulaciones de empleo...
León sale a la calle en apoyo de los trabajadores. La fábrica que un día fue emblema de la industria leonesa está obsoleta. No lidera el mercado ya. Pese a la inversión en Vitatene, los problemas no cesan.
Esta semana, seis décadas después de su nacimiento, la multinacional italiana Sir Fidia formalizaba la venta de la factoría de Antibióticos de León al grupo Enerthi, dedicado al sector de las energías renovables, con lo que la fábrica pasará a ser capital español al cien por cien.
Enerthi es una multinacional instalada en varios países de Europa e Iberoamérica. Dichas fuentes explicaron que en la reunión se les informó de que las intenciones de la empresa pasan por potenciar el área de I+D+i, así como el comercial, y hacer de Antibióticos una empresa rentable. Además, se prevé que la planta pueda abastecerse energéticamente y, en lo que concierne a la plantilla, la intención de los nuevos propietarios es mantenerla o potenciarla. Dichas fuentes, según Efe, se mostraron cautas a la hora de evaluar esta operación y expresaron su optimismo moderado a expensas de ver como transcurren los acontecimientos.
La venta se cerróun mes después de que el presidente del Grupo Euro Argenmexdesvelara la intención de su empresa de comprar la factoría leonesa. Sir Fidia y los sindicatos acordaron hace menos de un mes sacar adelante un Ere temporal que afectó al 75 por ciento de la plantilla, de un total de 270 trabajadores.
Seis décadas después. Hace 60 años, las noticias eran que la fábrica tenía una capacidad de producción anual de 12 millones de frascos de 200.000 unidades de penicilina con previsión de aumentarla en la “medida de las necesidades nacionales”, según recogía la revista de la Cámara de Comercio de León. Noticias que, hace muchos años ya, Antibióticos no protagoniza.